martes 10 de noviembre de 2009

TRANSPARENCIA Y BUEN GOBIERNO



A principios del año 2004 formé parte de un grupo de trabajo que, bajo el encargo del President de la Generalitat de Catalunya, Pasqual Maragall, tenía el mandato de redactar un conjunto de recomendaciones para los poderes públicos en lo atinente a la lucha contra la corrupción, la transparencia y el buen gobierno. En honor a la verdad debo decir que el único indocumentado del grupo era un servidor, compuesto por ilustres personalidades del mundo académico y de la justicia (1). La idea de poner en funcionamiento lo que dio en llamarse el documento Trasparéncia i bon Govern fue en realidad del consejero Josep Maria Vallès.


La constitución de aquel equipo de trabajo se hizo en el Palau de la Generalitat. Maragall señaló los objetivos y nos dio un plazo de seis meses para finalizar nuestras recomendaciones. Todos estuvieron de acuerdo; un servidor –con el objeto de recordar que seguía siendo un impertinente— dijo dos cosas: 1) que no me parecía suficiente tiempo para realizar una tarea tan complicad, y 2) que ese documento iría, en todo caso, a ampliar la hospitalidad de los archivos o de la cesta de los papeles. La mirada amablemente recriminadora de Antón Cañellas, el presidente del grupo, impidió que yo siguiera dando la nota.


… Y nos pusimos a trabajar. La comisión tuvo dos grandes pilares: el notario Juanjo López Burniol y Almela, secretario de nuestros trabajos. Cañellas, siempre tan caballeroso, ponía orden en nuestras discusiones que, de manera no infrecuente, subían fraternalmente de tono. Como debe ser. Pues bien, al cabo de seis meses el documento estaba listo para ser presentado. De manera que tuve que tragarme mi vaticinio y –en un arranque impropio de mi forma de ser—pedí disculpas a mis cofrades.


Cuando entregamos el documento, Pasqual Maragall nos felicitó y, como pulla afectuosa, me recordó que mis augurios no se habían cumplido. Otra vez tuve que pedir disculpas en otro arranque no previsto en mis códigos personales. Para compensar mi desahogo reincidí en lo segundo: President, este documento irá a la papelera.


Como es natural, el documento precisaba detalladamente toda una serie de propuestas de orden técnico y de reformas legislativas que, afirmábamos, debían hacerse de manera gradual. Es decir, no poníamos el énfasis en la velocidad sino en abrir el camino y, sin atropellamiento alguno, avanzar sigilosamente. Eso sí, teníamos muy claro que la falta de confianza de amplios sectores ciudadanos en la Administración no debía a la falta de normativas –o que éstas fueran malas— sino al sistemático incumplimiento de aquellas. Más todavía, considerando que era necesaria una reforma administrativa, poníamos el acento en la reforma política. También que la eficiencia del sistema político y administrativo requería una ley de reorganización territorial, otra de financiación de los partidos y una ley reguladora de los medios de comunicación públicos. En resumidas cuentas, estábamos nombrando la bicha. En todo caso, diré que, precavidamente, habíamos hecho una serie de propuestas con independencia de si se hacían o no las reformas que planteábamos.


Bueno, al grano: ¿qué se hizo de aquel documento? El Consejero Josep Maria Vallès hizo lo que pudo y más. El resto de los departamentos –lo diré elegantemente para disfrazarme de cortés— dijo llamarse Andana. O sea: si te he visto, no me acuerdo.


Ahora, tras la enésima versión de la alta y baja cleptomanía aparecen, nuevamente, apelaciones bondadosas, improvisaciones diversas y ocurrencias de salón. Digo yo: ¿porqué no le echan un vistazo, aunque sea en diagonal, a un material sesudo que dio lo mejor de los conocimientos de un grupo de expertos (todos ellos menos un servidor) que sabían lo que decían?


Ustedes dirá que por qué no pongo el documento para que se sepa qué escribimos. Muy fácil, porque en los sitios donde se puso ya no se encuentra. O sea, que –a pesar de que estoy asesorado por los Servicios Técnológicos de Parapanda (STP), de probada solvencia— el material ya no se encuentra en Internet. Si alguien lo encuentra que me lo haga saber. Vale.




(1) A ver si me acuerdo del mayor número de personas que redactamos el informe: Antón Cañellas, Juanjo López Burniol, Lali Vintró, Helena Guardans, Manuel Ballvé, Amadeu Petitbó, Josep Mir, Pere-Lluis Huguet, Jordi Porta y un servidor. Si me dejo a alguien no es por inquina sino por cosas de la edad.


Radio Parapanda: Habla Antonio Álvarez del Cuvillo en LOS OTROS (IV) LOS MECANISMOS DE EXCLUSIÓN COGNITIVOS.

lunes 9 de noviembre de 2009

LA FACTORÍA



El nuevo número de La Factoría, dirigida por Carles Navales, me permite reflexionar acerca de tan importante revista.


Hace unos doce años Carles Navales, viejo compañero de antiguas luchas democráticas, puso en marcha una revista en formato tradicional. Comoquiera que la aventura lo merecía y mi cofrade tenía muchos palillos, muy pronto empezaron a colaborar en dicha publicación lo más granado de la intelectualidad, la política y la cultura, no sólo de Cataluña y España, sino también del mundo entero. Francamente sería largo el elenco de colaboradores, permanentes o esporádicos, y como se corre el peligro de dejar en la cuneta a un montón de ellos, dejó al lector que consulte tan empingorotado listín.


Hace un año Navales pensó que era el momento de dar un nuevo salto: dejó los engorros de la revista tradicional y, manteniendo el rigor y la calidad, se metió en la red. La revista ganaba en actualidad y amplitud. Bueno, en realidad La factoría siempre estuvo en la red, pero ahora dejó de editarse en papel y eliminó la trabajosa tarea de antiguo editor. Sé de buena tinta que más de un millón de lecturas se hacen anualmente, de manera que el cambio es altamente beneficioso.


Estamos ante un muy buen material. Es una revista cuyos trabajos son la expresión del pensamiento y la acción de la izquierda y de cuanto de ilustración existe por esos mundos de nuestros días. De una gran utilidad para cuantos tienen como meta el progreso social y el avance cultural. Necesaria, por lo tanto, para la acción cotidiana y para la reflexión sosegada. Mi consejo es, por supuesto:
Suscríbete gratis. Vale.


domingo 8 de noviembre de 2009

EL FUNDAMENTALISMO EN LOS USA



He leído un libro muy interesante: Los orígenes del fundamentalismo en el judaísmo, el cristianismo y el Islam, su autor es Karen Armstrong [Fábula Tusquets, 2009] Lo compré en la Llibreria La Llopa (Calella). Me costó 11 euros y pico. El libro tiene 532 páginas.


Andaba yo buscando desde hace algunos años el origen del fundamentalismo en los Estados Unidos. Yo creía erróneamente que dicha costra era relativamente reciente, algo así como del siglo XX. Pues bien, mi sorpresa ha sido mayúscula porque ese fenómeno recorre, de hecho, la historia de aquel país. Más todavía, es anterior –según los datos que aporta Armstrong— a la Declaración de la Independencia. O, lo que es lo mismo, la irascible reacción (y el carácter de la misma) de no pocos grupos organizados contra las reformas de Obama viene de muy atrás. Se trata de unos movimientos político-religiosos, mayormente populistas que, de manera no infrecuente, han contado con el protagonismo de sectores académicos.


No es oro todo lo que reluce en el libro, pero es muy esclarecedor y documenta a quienes, como un servidor, no tengan ni idea del origen de una serie de comportamientos de masas en los Estados Unidos. Y, por supuesto, su lectura sirve para poner en barbecho el resto de la buena literatura negra que nos queda por leer. Por ejemplo, “Si los muertos no resucitan”, de Philip Kerr. Buena novela donde las haya, pero puede esperar a que leamos el libro de Armstrong. Vale.



Radio Parapanda: SOBRE EL CIERRE DE UNA EMPRESA PÚBLICA EN MÉXICO PARA ACABAR CON EL SINDICATO DE LOS TRABAJADORES DE LA MISMA

viernes 6 de noviembre de 2009

CAMBIO TECNOLÓGICO, IDEOLOGÍA, DERECHO DEL TRABAJO



La capacidad de innovar aparece de nuevo en el centro del debate de las políticas ante la crisis, como la fuente primaria de generación de productividad, diferenciación y valor para las empresas, mejora de las condiciones laborales, y de progreso y bienestar para el conjunto de la sociedad, que implica necesariamente llegar a compromisos de inversión tanto del sector público como, muy especialmente, de las empresas privadas. Con ello se pretende aumentar las posibilidades de competir en los mercados nacionales e internacionales en lugar de hacerlo con bajos salarios y desregulación de las relaciones laborales. Una perspectiva “clásica” que se reitera con ocasión de este “cambio de modelo” exigido. En efecto, el cambio de modelo económico debe incorporar - como se afirma en la convocatoria de un seminario sobre esta problemática organizado por la Fundación 1 de mayo para el 23 de noviembre en el CES - “valor añadido e innovación, investigación y respeto por el medio ambiente, así como impulsar los sectores emergentes que configuren una economía sostenible. Y la apuesta fundamental pasa por reforzar el capital humano a través de la educación, la formación y especialización de todas las personas implicadas en los procesos de generación de ciencia e innovación”. Estos debates tienen consecuencias muy relevantes en la producción ideológica que rodea al derecho y en concreto al derecho del trabajo y en la consideración de ciertos contenidos técnicos de esta materia.



El derecho se nutre de paradigmas culturales y técnicos. Es clara la “interferencia” del hecho tecnológico en la regulación normativa del trabajo y en el gobierno sindical del conflicto social. El tema puede, así planteado, sugerir una amplia reconstrucción de las relaciones entre tecnología, ideología y técnica jurídica en relación con la situación de dominación económica y social que caracteriza nuestro tiempo presente, lo que implica a su vez remitirse a las raíces culturales del tipo de regulación social que está vigente, a la crisis de ésta y a la influencia que el cambio tecnológico – los sucesivos cambios tecnológicos – puede haber desarrollado en este proceso.



Es evidente que este debate tiene un interés específico para la regulación jurídico-laboral en su conjunto, puesto que afecta a los fundamentos culturales en los que se basa la elaboración teórica y doctrinal que sustenta el núcleo explicativo del derecho del trabajo en su doble vertiente individual y colectiva. Fundamentos culturales que no se refieren necesariamente a las preconcepciones económicas o sociológicas que subyacen a la elaboración de todo el aparato conceptual sobre el que se edifica la autonomía científica de esta materia jurídica, sino de forma muy especial a la noción de técnica que se encuentra en la base de la noción de trabajo como eje en torno al cual se articula la regulación normativa de origen estatal o convencional que llamamos derecho laboral.



Pensar de otra manera el trabajo a partir del cambio tecnológico, la transformación del suelo en el que se edificaba el fordismo, la propia trascendencia de las tecnologías de información y de comunicación en su definición concreta, lleva necesariamente a proyectar este discurso sobre el núcleo central de la regulación jurídica del trabajo asalariado y sobre las “tutelas” diversificadas del mismo. Porque la instrumentalidad de la técnica y su apropiación por el trabajador se plantean de forma diferente a cómo tradicionalmente venían funcionando en la determinación del trabajo prestado en régimen de subordinación. La relevancia de esta nueva manera de expresarse el trabajo en el tiempo y lugar de la prestación, o en la profesionalidad del trabajador en la determinación cuantitativa y cualitativa del servicio prestado, resulta muy clara. Pero también es frecuente ver enlazado este punto con el más conocido de la flexibilización de las relaciones laborales, en su doble cara de “racionalización” de la organización del trabajo bajo la dirección unilateral de quien domina la introducción de las nuevas tecnologías y de “desregulación” de los elementos normativos y convencionales que fijaban las posiciones de empresario y trabajador a través de una cierta “colonización” de la esfera de la autoridad en la empresa por obra de la norma imperativa y de la autonomía contractual colectiva. Algunas formas de prestación del trabajo, como el trabajo a domicilio, resultan plenamente transformadas ante la aplicación de las tecnologías de la información y comunicación que se condensan en la expresión de teletrabajo. Es en este sentido en el que desde hace tiempo se habla de redefinir un pacto sindical sobre los saberes que altere y reconstruya estas formas nuevas de expresar la organización del trabajo y que posibilite trayectorias de negociación colectiva sobre éstas.



Naturalmente que también la dimensión colectiva y sindical de las relaciones de trabajo resultan muy afectadas por esta “deriva” de la tecnología sobre la forma de regular jurídicamente el trabajo asalariado. Aunque es común remitirse a esta “interferencia” sobre lo colectivo simplemente para señalar la difícil subsistencia de la acción sindical y del propio sujeto representativo de los trabajadores en un mundo productivo tecnológicamente revolucionario, lo cierto es que estos procesos de cambio han inducido mutaciones en las pautas y modos culturales del sindicalismo en relación con una mejor y más eficaz tutela de los derechos de los trabajadores que éste aspira a representar. Los sindicatos comienzan a percibirse como redes de comunicación. Y ello tanto en cuanto a los medios de comunicación, información y expresión sindicales – que entre nosotros ha popularizado el debate sobre el uso sindical del correo electrónico -, como en el ejercicio de las facultades de autotutela colectiva, comenzando por la huelga. Volver a pensar la eficacia de la huelga como parte integrante de su función en tanto que derecho fundamental y la importancia de la comunicación como ámbito en el que se despliega las estrategias de presión colectiva, el “entorno comunicativo” que se sitúa al lado de la alteración del proceso de producción de bienes o de servicios, son dos elementos que deben ser desarrollados.



Por lo demás, el tema de la innovación tecnológica compromete también el área de los derechos fundamentales del individuo que trabaja, es decir, los derechos de ciudadanía que no pueden ser amputados de raíz por el mero hecho de trabajar para otra persona de forma subordinada. En concreto, viejos derechos como el derecho a la intimidad personal, cobran nuevas facetas al relacionarse con elementos novedosos como la protección de los datos personales y al confrontarse con técnicas más agresivas de la propia imagen como la video vigilancia. El papel de la libertad de expresión y de la libre información se modifica en una sociedad en la que la relación entre comunicación y poder se ha modificado radicalmente. Lo que los expertos llaman fenómenos de “autocomunicación de masas” tienen que ser también integrados en el espacio de las libertades públicas, y, por tanto, también cuando éstas resultan mediadas por la inserción del ciudadano en una organización como la empresa esencialmente restrictiva de las situaciones derivadas de la democracia. En el segmento lineal que se forma a partir de la expresión de las ideas, la comunicación de las mismas en el nuevo entorno comunicativo y la calificación del ciudadano en función de su posición de subordinación social, se expresa una relación fluida que va de lo individual a lo colectivo y que tiene muchas implicaciones para ambas dimensiones regulativas. A fin de cuentas, la implicación de los derechos de ciudadanía en este asunto no viene sino a constatar la relevancia del trabajo como fuente de legitimación de gran parte del constructum político que reconoce derechos en función de una posición social subordinada con vistas a un proceso dirigido a la emancipación social y la modificación de las relaciones de poder que ello conlleva, pero incorporando al mismo las vías de cambio social que abre la relación entre la comunicación, la ideología y el poder sugerida desde un amplio proceso de innovación tecnológica.



Antonio Baylos





DURACIÓN DE LOS PROCEDIMIENTOS ACTUALES DE CONTRATACIÓN PÚBLICA



Como rúbrica a varios comentarios míos en torno a la imposibilidad de luchar contra la corrupción mediante la complejidad administrativa, les expongo la duración de cada uno de los diferentes tipos de contrato y su previsión temporal. No es por lucir conocimientos inútiles que lo hago, sino para dar a conocer un mundo muy complejo y en donde la circulación fluida es muy difícil.


Como verán los periodos son más que considerables, producto de las distintas fases por las que deben pasar obligatoriamente y que suponen controles de índole diversa, desde la transparencia exigida a través de la publicidad, incluso en los casos en que deben conocerse en el ámbito europeo (DOUE), la fiscalización a través de la intervención de cada administración, las firmas de autoridad o simplemente la extensa documentación con que debe completarse cada expediente (les ahorro el detalle, pero como dispongo de él, solo hace falta que me lo pidan. Allá ustedes). Los pasos que deben darse son numerosos y se los he anotado en dos procedimientos para que vayan reflexionando.


En el resumen adjunto se considera día uno el momento en que es entregada la documentación inicial para comenzar el procedimiento. Antes, claro está, hay un mundo oculto consistente en la preparación del objeto a contratar, los informes técnicos, la obtención de fondos, etc. Tiempo imposible de tabular, pero que les aseguro que cuesta lo suyo. Tampoco está, por razones igualmente obvias, el periodo posterior al contrato. Que no es moco de pavo. Las empresas adjudicatarias deben preparan el material a entregar, o elaborar el servicio de que se trate, entregarlo y recomenzar un procedimiento complementario de control para que se pague lo que realmente se ha hecho. Dudo que la última fase hasta la orden de pago efectivo dure menos de tres meses.


Ahí lo tienen:


1. Procedimiento abierto: 93 días/118 días si se publica en el DOUE (12 pasos)
2. Procedimiento restringido: 100 días/140 días si se publica en el DOUE
3. Procedimiento negociado con publicidad: 87 días
4. Procedimiento negociado sin publicidad: 73 días (10 pasos)


El significado real no debe ser extraño para nadie, ni incluso a quien está en mundos profesionales alejados de contratos, suministros, obras, etc. Simplemente el cuadro expresa la lentitud con que la administración funciona a causa del sistema de control y de pautas administrativas. Todo ello es producto de la voluntad política para que así sea, de modo que además de la necesidad obvia de pautar procedimientos (algo que no discuto en absoluto), se dificulten las malas artes. El corolario obligado es que los gestores honrados, la inmensa mayoría, deben pagar peajes complementarios al hipotético procedimiento racional. Les aclaro que además de todo eso, existen controles auditores a final de ejercicio, existe la Sindicatura de Comptes, existe la Oficina anti-fraude, existe el control parlamentario y probablemente algunos otros que desconozco ocultos para actuar por sorpresa.


En definitiva si ustedes necesitan adquirir algún material o servicio deben preveer un periodo de más 5 meses entre la decisión y la obtención de lo requerido. Otra consecuencia es que el maldito periodo anual en que las administraciones viven (presupuesto anual) no es tal, puesto que si se necesitan tantos meses para conseguir lo necesario, a partir de septiembre no vale la pena pensar en ello. Lógicamente existen modalidades que permiten recuperar un cierto aliento en esa carrera de obstáculos, materiales y servicios homologados en precio y empresa a los que se puede acceder con mayor comodidad, los abastecimientos energéticos, agua, etc. que difieren en la forma de acción y un largo etcétera. También determinados productos de bajo coste que se pueden adquirir directamente y que tienen controles a posteriori. Pero en definitiva, si ustedes son gestores de un servicio deben saber que las necesidades no pautadas (e incluso algunas muy pautadas y reiterativas) van a costar dios y ayuda conseguir. Como final, el tiempo de tramitación puede variar ligeramente según el tipo de administración y su dimensión, cuanto más grande, mayor dificultad. O por su caracterización jurídica, una empresa pública , por ejemplo.


No cito, ni por asomo, el coste de producción de toda esa maquinaria, profesionales, tecnología, etc., necesarios para que funcione el sistema. No es el momento.


Otra consecuencia nefasta, pero que debo admitir imprescindible para la sobrevivencia básica, es la picaresca con que los gestores actúan a menudo. Se trata de realizar el procedimiento teóricamente racional (y honrado) por un lado (racional, pero no legal), mientras se hace con más tranquilidad el procedimiento, digamos, oficial. El conjunto de posibilidades para ello puede ser inmenso, pero les aseguro que si algo o alguien es necesario llega a la hora, aun cuando el procedimiento esté en sus primeras fases. Ningún gestor en su sano juicio reconocerá esto en público, pero en privado y con varias copas se puede pasar un buen rato oyendo aventuras de todo tipo.


Este asunto que he citado es de enorme importancia puesto que demuestra que la normativa salta hecha pedazos cuando la necesidad aprieta, puesto que su exceso no aguanta el mundo real. Los controladores llegan a entender la situación y a torearla con el método de o no mirar o de mirar a otro lado. Créanme, es así como funciona. Por lo tanto, en esa situación un corrupto puede fácilmente ser tomado por alguien muy necesitado de una cierta prisa. O al revés, cosa que también pasa.


Siempre digo que esos diputados federales o autonómicos que legislan sobre la contratación deberían pasar por el arco caudino de la gestión pública dura, un servicio fuerte y con exigente demanda. Entenderían el valor del tiempo y ofrecerían normativas más equilibradas.


También he afirmado que en el mundo de la gestión hay que asumir algún riesgo, incluso con los hipotéticos corruptos, puesto que la alternativa es enredarse con las tupidas redes anti-mafia. Recuerden que a menudo aparece una frase exigente o denunciante con la administración o con gestores concretos: ¿por que tardan tanto? En la mayoría de casos es porque así es el procedimiento obligatorio.


En fin, espero haberles abierto los ojos frente a un problema que limita extraordinariamente la gestión de la cosa pública y que exige una capacidad planificadora sin lugar a dudas ejemplar. Termino reafirmando que nada de lo dicho niega la necesidad de un procedimiento pautado, ni de controles racionales. Pero la realidad impone unos límites que para mi hoy están sobrepasados.



Lluís Casas administrador del Mercado de Abastos de Parapanda.



Radio Parapanda. Antonio Lettieri:
Bersani dice una cosa di sinistra




jueves 5 de noviembre de 2009

EL FONDO DE ARMARIO DEL CORRUPTO


Contemplando este fin de semana los resúmenes de prensa accedí a un siempre excelente programa en TV3, “trenta minuts”, en el que hacían resumen y comentario sobre la inefable operación Pretoria del juez Garzón. Pretoria (de Pretus un gabinete jurídico harto controvertido y en el núcleo del asunto). En ella aparecieron buenos amigos míos. Ninguno, por descontado, formaba parte de las huestes esposadas, sino de las interpretativas.


Quiero señalar a propósito, que los argumentos explicativos y rectificadores que se enumeraron son para mí poco adecuados o al menos muy limitados con respecto a la eliminación de la corrupción. En todo caso no quito razones a ninguno, pero solo acierto a estar plenamente de acuerdo con lo afirmado por Jordi Borja, cosa que aclararé dentro de poco.


Lo que diré a continuación a nadie le sonará a novedad, porque está dicho por activa y por pasiva en numerosos artículos, algunos de los cuales figuraban ya en el primer año triunfal de este medio y por desgracia en torno al mismo problema. Les recuerdo el primero, que fue en catalán:
CATALUNYA: LA "MAR BELLA" DIFOSA. En el expresaba el convencimiento que el caso Marbella, de actualidad en aquellos momentos, podía producirse en Catalunya, aunque en una escala más difusa. Catalunya no era para mí una excepción. No me complace en absoluto el acierto a tres años vista, pero así fue. Siguió una serie de, creo, otros siete en torno al asunto de la vivienda, el incremento de precios, etc.


Dicho esto y asegurada la retaguardia vuelvo al enunciado principal de mis argumentos:


La corrupción sin base económica facilitadora es mucho menor, si hay grandes negocios inmediatos, es muy difícil el evitarla. Y en eso estamos. La base que sustenta la corrupción actual, pública y privada, es el gran negocio del siglo de la recualificación urbanística. Sin el, la cosa pierde gran interés y se resitúa en unas cifras bastante más humanas y comprensibles. Para que entiendan lo que digo, les comunico que algún experto ha hablado de 300.000.000.000 de euros (trescientos mil millones por si he errado en la cifra) de incremento de los valores del suelo en operaciones urbanísticas en la piel de toro en los últimos años. Ahora piel de oro, supongo. Sea esa cifra u otra de dimensión similar poco importa, dado su misterioso tamaño. Esa cifra es tan grande que no acierto a explicarla adecuadamente. Lo intentaré con lo que sigue: la cifra seria diez veces el presupuesto consolidado de la Generalitat para el año en curso. Diez veces. Por lo que tendríamos financiación para un país de 70 millones de ciudadanos. O, si quieren ustedes, recursos suficientes para la Generalitat durante ocho o nueve años, sin impuestos, transferencias o cosa parecida. Insisto es una cifra monstruosa. Esa es la base de la corrupción.


Mis amigos yerran en el análisis y las propuestas, la corrupción sólo se romperá en parte con la eliminación de la arbitrariedad de la plus valúa, como muy bien ha dicho Jordi Borja. Es esa base económica la que facilita y justifica la corrupción de relieve, puesto que el negocio es de tal envergadura que la tentación es imposible de resistir para algunos y los pagos comisionistas casi no significan nada frente al todo. Uno puede embolsarse varios millones de euros por una promoción relativamente modesta. Si no eliminamos esa base objetiva todas las medidas son simplemente terapéuticas, como si para combatir el cáncer usáramos paracetamol.


No puedo negar lo evidente y es justo reconocer que también la contratación pública es materia de corruptelas, pero a un nivel infinitamente menor en cuanto cifras de “negocio”. Recuerden aquello del 3%. Las medidas que eventualmente se han adoptado en varios momentos de crisis corrupta simplemente han servido para obligar a rehacer los procedimientos con que actúan las mafias de las contratas. Es un modo de hacer darwiniano. Se adaptan a los cambios en el medio. En este frente corrupto de las contrataciones públicas no hay mecanismo más eficaz que la transparencia de las contrataciones, quien contrata, quien es contratado, a qué precio, etc. Todo publico y conocido por el vecino. También la declaración fehaciente del patrimonio y de los ingresos del servidor público ayuda. Así como la selección del personal y su compromiso explicito por una gestión honesta. Lo demás es suerte, como les puedo garantizar por experiencia vivida. Algunos creen que complicando los procedimientos de contratación pueden llegar a evitar malas tentaciones. No es así. Obviamente los procedimientos son necesarios y convenientes y han de estar bien pensados, pero en el mundo de la contratación quien la quiere hacer, la hace. Y si es habilidoso puede alcanzar el éxito cumpliendo escrupulosamente los procedimientos. Piensen que el mundo de la contratación es la parte del león de los recursos públicos, una vez descontada la nómina propia y las transferencias. Y debe atenderse a una gama tan variada de cuestiones que el control muy estricto deviene imposible. Los pacientes de un hospital público deben ser atendidos, comidos, etc. sin demoras. En fin, asunto complejo que requiere, según mi parecer, reconocer que todo no puede ser controlado hasta el último detalle. Por eso hay auditorias posteriores. Si funcionan correctamente es el mejor de los mecanismos preventivos, reconociendo esa contradicción temporal, puesto que la prevención se realiza al final del ejercicio.


Finalmente les confesaré mi temor. Pienso que el temporal disminuirá en intensidad y que las medidas racionales se adoptaran a medias. Contra el poder del mundo inmobiliario hay algunos que no se han atrevido, no se atreven, ni se atreverán.


Antes de la firma, les pregunto algo que me corroe y me conmueve: ¿óomo es posible que el mundo del periodismo caiga de la higuera solo cuando algún juez o elemento parecido hace aflorar un asunto?. Es bien sabido que las andanzas de determinados individuos conducen indefectiblemente a la corrupción. Por lo visto, no investigan, simplemente se lanzan como buitres cuando la pieza ya está cazada. Muy curioso resulta que el mundo económico y de poder de La Caixa, por poner un ejemplo gordo, y que no significa nada, nunca de los jamases aparece en un mal paso en la prensa. Deben ser ángeles de la guardia, dulce compañía.



Lluis Casas reflexivo.




Postdata. Quiero aclarar algo que se está saliendo de madre: una frase mía aludiendo al eminente escritor Marcel Proust, por lo visto harto conocido para mi propia alegría en esta casa, se está convirtiendo en un martillo de herejes literarios. La reescribo para facilitar la digestión a unos y a otros: “Algunos piensan que Proust es el acabóse, pobrecitos.”


La frase iniciaba un comentario sobre las novelas de “lladres y serenos” suecas y se refería a la incomprensión del crítico “culto” hacia la gran variedad de la literatura y sus funciones, valorando exclusivamente los grandes monstruos literarios. Muy bien para la “À la recherche du temps perdu”, como también al “Quadern Gris” de Josep Pla, como a “Vida de Samuel Johnson doctor en leyes” de James Boswell, pero también a John Banville o a Camilleri o incluso al “El Capitán Trueno” de nuestro Víctor Mora, todos ellos son literatura.


Bien es sabida la enorme influencia del citado autor francés en la historia de la novela. De modo que algunos críticos hacen gala de un gran desprecio hacia todo lo que no sea de “nivel” proustiano o equivalente según su punto de vista. Y como creo que no se trataba de eso en el articulillo, hice hincapié (gran error, por lo visto después) en ese mito literario como ejemplo del mal hacer del crítico fundamentalista. Como comprenderán al releerla, no encierra ningún desprecio proustiano, faltaría más. Quede aclarado por si hubo confusión.


Volvamos pues por caminos menos accidentados, aunque me permito aconsejarles mientras tanto dos novelas cortas y excelentes sobre ese mítico mundo literario, las dos de un norteamericano vivo, Sam Savage, todo un tipo, que son Firmin y El grito del perezoso. Ahí queda, a ver qué les parecen. Ll. C.




Radio Parapanda:
HOMENAJE A MAGDA OLIVERO




Respuesta de PR(at) de L(lobretat) a don Luís a propósito de Proust.

Mi querido don Lluís, tiene usted toda la razón en sus consideraciones sobre la literatura y su disfrute. En lo único que me parece que se equivoca, y no es grave, es que en realidad son muy pocos los críticos literarios actuales que tienen a Marcel Proust en el aprecio que usted supone. La verdad es que muchos, sobre todo en la órbita de influencia yanqui, tiran contra él con bala rasa, y cuando alguno lo alaba, como Harold Bloom, a mí me parece que hay un equívoco en alguna parte, porque lo que a él le gusta es lo que a mí menos me importa. En cualquier caso, denigrar a Proust sería un caso de "a moro muerto, gran lanzada". Sin querer ir más lejos, de los tres escritores que él tomó como modelos de su estética, dos al parecer no llegaron a leerlo nunca (Ruskin y Bergson), y el tercero, Anatole France, confesó no haberlo leído apenas: "La vida es muy corta, y Proust muy largo", fue su comentario. Luego tenemos a André Gide, que como lector de Gallimard desaconsejó la publicación de "Por el camino de Swann". Por supuesto el comité Nobel nunca consideró darle su premio, pero eso más bien habría que anotarlo como mérito de Proust, teniendo en cuenta la brillantísima nómina de autores que nunca han recibido el Nobel.Ahora, la característica que sí tienen los críticos muy arraigada es la de desplegar una panoplia de comparaciones en la que siempre sale perjudicado el autor de la crítica presente. Recuerdo que de joven, cuando estrenaban una película de Bergman el crítico decía que era un cine obsoleto y lo que ahora tenía predicamento era Fellini; pero a la que estrenaba Fellini, echaban de menos la profundidad y el trasfondo filosófico de Bergman. De modo que no es improbable que tachen a Mankell de parecerse a Proust, y a Proust le reprochen ser tan distinto de Mankell (del que comparto sin fisuras su admiración). La culpa, en definitiva, es de los críticos y no de los autores.

miércoles 4 de noviembre de 2009

LA EMPRESA RACISTA



Abusando de la hospitalidad de Radio Parapanda en general y de la de José Luís López Bulla en particular, y con la brevedad que no me caracteriza, vengo a informar de mi próxima incorporación a una organización de defensa de los emigrantes. El anuncio, obviamente, nada tiene de particular, pero quiero compartir con el "Parapanda world", casi en demanda de atención solidaria, las razones que me apremian en este preciso momento a preocuparme especialmente por los problemas de nuestra emigración. No deja de ser mi propio y puntual caso, pero lo vivido este pasado domingo me sobrecogió de tal manera que sentí en carne propia la humillación a que se somete a los trabajadores "de piel oscura".


Sentado en una mesa de una cafetería perteneciente a una detestable cadena, de cuyo nombre no quiero acordarme, presencié una auténtica humillación de parte de un energúmeno que no pesaba menos de 120 kilos a un camarero de origen emigrante que le atendía. Me ahorro las palabras que el sujeto vomitaba, se pueden imaginar, vejación y racismo en estado puro. Yo me dirigí al camarero preguntándole si necesitaba ayuda, ante la inhibición de los encargados, y de milagro estoy sano y salvo, omito detalles de cómo reaccionó contra mí el citado energúmeno, el silencio de la clientela y la inhibición de la "empresa". Algo muy grave se está incubando en nuestra sociedad, el odio al extranjero, la xenofobia, la violencia que yo no había sentido tan directamente hasta el otro día. Asociarnos a SOS Racismo, CEAR, Amnesty International, presionar desde la política y el sindicato, poner denuncias en comisaría, son algunas de las opciones para combatir esto, pero yo sigo preguntándome ¿qué más podemos hacer? Empezando por mi hasta antes de ayer, ¿nos estamos tomando en serio de verdad lo que está pasando ?



Giuliano el apóstata (aunque no tanto).


Radio Parapanda. En honor de don Paco Ayala, la música de su amigo, el maestro Angel Barrios: Angelita "Tango Flamenco"

martes 3 de noviembre de 2009

EL SINDICATO EXTROVERTIDO; INTELECTUALES Y ARTISTAS CON LA CUESTIÓN SOCIAL



A pesar de lo que digan mis cofrades de generación (mitificando aquellas nieves antaño) es ahora, ahora mismito, cuando se han producido las relaciones más importantes entre el sindicalismo confederal y lo que, por decirlo con jerga de antaño, se conoce como las “fuerzas de la cultura”.


En los últimos meses hemos asistido a dos acontecimientos de gran calado. El primero fue la elaboración y presentación del Manifiesto que dio en llamarse de los Setecientos:
DECLARACION SOBRE EL TRABAJO COMO ELEMENTO CLAVE EN UN SISTEMA DEMOCRÁTICO; el segundo, hace pocos días, el muy representativo acto de intelectuales y artistas junto a los sindicatos presentando un material de no menor importancia: FUERZAS DEL TRABAJO DE LA CULTURA. Lo primero que debería destacarse es que, a primera vista, estamos ante un sindicalismo extrovertido, de un lado, y un notable testimonio de intelectuales y artistas ante la cuestión social. Lo segundo que se quire resaltar es el diálogo que presupone ambos documentos. El tercero es que, ahora, Comisiones Obreras y UGT (esto es, el sindicalismo confederal) se presenta unido. Tres novedades de consideración que vamos a desgranar con cierto detenimiento.


En “mis tiempos” de joven sindicalista los puentes de relación entre nosotros y “las fuerzas de la cultura” no se dieron de manera autónoma; tales relaciones se daban en el marco del partido, es decir, entre camaradas de la misma organización política. Y, cuando en tanto que sindicalistas, nos dirigíamos a “ellos” íbamos con un cierto aroma de instrumentalización: todo lo noble que se quiera, pero instrumentalización. Es más, la vieja formulación carilliana (un hallazgo para la época, sin duda) de la alianza de las fuerzas del trabajo y la cultura encubría, quiérase o no, una separación (afectuosa, por supuesto) entre ambas fuerzas. Por eso se orientaba a la alianza. Nosotros éramos “el trabajo”; ellos eran “la cultura”.


El diálogo entre “unos” y “otros” es el hallazgo común. Un puente que se ha abierto y que, de cuidarlo primorosamente, puede dar provechosos resultados. A condición, claro está, de que se converse con fuerza, sin subalternidades (simuladas o no) por ambos “sujetos”. Ninguno de los dos tiene el monopolio de nada; es la acumulación de síntesis sucesivas, que no serán fáciles, lo que dará fundamentada consistencia al puente que parece abierto.


El nivel unitario de los dos sindicatos es una novedad en este aspecto. Se trata de un nivel de unidad cualitativa que conviene retener. Y, pienso yo, a celebrar con austeridad: sin echar las campanas al vuelo, pero repicando.


Por todo ello, en los cafetines y tabernas de Parapanda se comenta que una pizca de razón se pone en marcha en el panorama de estos tiempos. Vale.



Radio Parapanda: SOBRE EL CONTRATO DE TRABAJO Y LA SUBORDINACIÓN JURÍDICA

lunes 2 de noviembre de 2009

NOVEDADES CONTRA LA CORRUPCIÓN

De momento podemos sacar algunas conclusiones no definitivas: puede haber más bolsas de corrupción por esos mundos de dios, pero –también, naturalmente— lo que venga puede ser descubierto, y sus autores, tras aparecer de mejor o peor manera, acabarían entre barrotes. Más todavía, tras las últimas detenciones con altas personalidades de la vida institucional, nadie de alto coturno que pueda estar implicado, dormirá tranquilo: sabe que, si tiene la mano llena de pringue colorá, enmanillado o no, dará con sus huesos en el duro banco.


Hay, además, otro indicio: la masiva
manifestación en Valencia contra la corrupción del sábado pasado podría indiciar que la ciudadanía no se refugia ya en el comentario, más o menos nihilista, de la indistinción política sino que, de manera activa y colectivamente, sale a la calle a pegarle un chillerío organizado a los corruptos. El tiempo dirá hasta qué punto la manifestación abre una discontinuidad con la participación de la gente frente a la pasividad que ha habido hasta la presente.


Y si me apuran, en las cúspides políticas podrían haber tomado nota de: 1) el alcance de las últimas detenciones, y 2) la manifestación valenciana. Ya veremos qué nos depara el tiempo. Porque determinadas cúspides se habían acostumbrado a que, en las solemnidades electorales, nadie les pasaba suficiente factura. De ahí que uno de los argumentos submergidos frente al de al lado era: “Y tú, más”. Lo que, en fondo y forma, no deja de ser una acusación y una autoinculpación.


Cierto, estas novedades no constituyen suficientemente un cambio de situación, pero sí apuntan en otra dirección. Veremos hacia dónde apuntan esos indicios.

LA RESPUESTA AL ACOSO LABORAL


Mikel Urrutikoetxea ha publicado un interesante libro sobre el tratamiento penal del acoso laboral que se resume a continuación.



Partiendo de un discurso muy bien armado según el cual la emergencia social del acoso en todas sus formas no responde tanto a un incremento en nuestros días de la violencia social como a una reducción de la admisibilidad social de la violencia en las relaciones privadas, el profesor de la Universidad del País Vasco Mikel Urrutikoetxea, analiza en este libro la intervención penal en torno al acoso laboral, configurando esta figura de forma conjunta, integrando el acoso moral en el trabajo y el resto de los acosos discriminatorios. Para ello el autor divide su exposición en cuatro grandes apartados. En el primero se presenta la justificación de la intervención penal sobre el acoso, para a continuación abordar algunos aspectos críticos de esta intervención, en concreto el abstencionismo penal o la falta de respuesta punitiva ante estas conductas y la escasa penalidad de aquellos tipos que pudieran aplicarse, con la consecuencia de debilitar la eficacia disuasoria de las penas. En un tercer lugar el trabajo aborda el examen del delito de acoso sexual que es el único que cuenta con una tipificación expresa en el Código Penal español. Para Urrutikoetxea, este delito se configura como una especie de trato degradante específico consistente en el requerimiento sexual en determinados ámbitos que, realizado de una forma tal (que la norma no precisa), produce en la víctima una situación objetiva y gravemente intimidatoria, hostil o humillante. En un cuarto apartado, el libro se explaya sobre la respuesta penal frente al acoso moral y discriminatorio, analizando y sometiendo a crítica cuál de las diferentes opciones de tipificación es la adecuada, incluida la que pretende que estas conductas no pueden subsumirse en ninguno de los tipos penales actuales, de forma que sólo creando un tipo penal específico puede castigarse el acoso laboral como delito. Para el autor, la solución correcta pasa por utilizar el delito que castiga el trato degradante por particulares del art. 173 CP, y ello porque el acoso moral puede tipificarse como un delito contra la integridad moral, al margen de que se puedan vulnerar otros más mediante la concreta conducta del acosador.


Como explica de forma clara el autor, “con los delitos contra la integridad moral se busca fijar un umbral lesivo anterior a la integridad corporal (física o psíquica) que es especialmente operativo en los procesos de violencia psicológica o de abuso de poder, como el acoso laboral. Antes de generar un daño a la salud, o de manera independiente a la misma, se puede producir una agresión que menoscabe su dignidad y autonomía personal”. El análisis de las condiciones de procedibilidad del tipo penal y las situaciones concursales ocupan el resto de este apartado. Por último, Urrutikoetxea examina también las propuestas de reforma del Código Penal en el sentido de incorporar el acoso laboral y lo que él denomina acoso contractual como subtipos dentro del delito contra la integridad moral. Al final se inserta una bibliografía muy completa sobre el tratamiento jurídico penal del acoso laboral.


El tema del acoso moral ha sido muy frecuentado por la doctrina laboralista, y en efecto se cuentan con aportaciones muy diversas y complementarias sobre el tema. El trabajo que se comenta presenta un sesgo original, el de abordar una norma de cierre de la tutela contra estas conductas odiosas que a la vez suministra pautas para su comprensión y su definición en el ámbito de las relaciones laborales, en el contexto de la organización de la empresa y de la dirección subordinada del trabajo. De esta manera, como sucede con los buenos trabajos jurídicos, sus implicaciones y consecuencias van mucho más allá de lo que parece sugerir el tema objeto de investigación.



Simón Muntaner, chicarrón manchego.



LA VIA PENAL EN EL TRATAMIENTO JURÍDICO DEL ACOSO LABORAL.Mikel Urrutikoetxea Barrutia. Bomarzo, Albacete, 2009, 92 pags.




Radio Parapanda:
UN TRIBUNAL INTERNACIONAL PARA LA LIBERTAD SINDICAL EN MÉXICO



domingo 1 de noviembre de 2009

CATALUNYA, los catalanismos y el fin de un modelo


Ahí está la pringue colorá de Santa Coloma. Y el caso Millet. Y lo que queda por venir. El fin del oasis catalán, dicen algunos.


Cuando lo del Orfeó, la lógica comunicativa de los medios nos hablaba de la corrupción en la burguesía catalana. Y ahora, con las últimas noticias, habrá que hablar de la corrupción de determinados estratos de la burguesía catalana (Prenafeta y, especialmente, Alavedra) y determinadas instancias socialistas (incluso, de algún sector menos proclive a la tendencia mayoritaria del PSC, más en consonancia con el PSOE, pero, a la postre, amigo de aquella burguesía nacionalista, puesto que, al fin B2B, o sea, “Business is Business” o, en español cañí, “Todo por la pasta”)


Sin embargo, hay algo en el fondo de todo esto que me preocupa. Y es el modelo de la sociedad catalana. ¿Está la sociedad catalana enferma, como afirmaba ese valiente adalid del neoliberalismo, neoconservadurismo y la más rancia tradición centralista española que es Pepe Mari Aznar?. Pues sí. Me explico: mis reflexiones nada tiene que ver con determinadas lecturas que contemplan la actual situación aquí frotándose las manos desde un modelo español excluyente, por único, que les sirve, además, para echar humo sobre sus brotes de corrupción en Madrid, Valencia y otros feudos. Es más, estoy convencido que mi país, Cataluña, es una nación (con independencia ahora del concepto diverso que cada cual tenga al respecto) o, si se prefiere, un hecho diferenciado respecto al resto de España. Y esa afirmación no quiere decir que uno sea nacionalista, de la misma manera –que como decía un viejo maestro mío- constatar que comer verduras es sano no quiere decir ser vegetariano. Odio el nacionalismo, sea español o catalán. Sigo reivindicando el internacionalismo, en unos tiempos que –como afirmaba el camarada Trotsky, en relación con el período inmediatamente anterior a la Primera Guerra Mundial- “los internacionalistas cabemos en un taxi”. O, como los viejos anarquistas, una servidora sólo tiene una patria, que es la humanidad.


Pero eso, repito, no impide constatar una realidad, que es el hecho diferenciado del lugar donde vivo –y donde he nacido, aunque eso sea, a la postre, anecdótico-. Esa constatación diferencial se ha conocido desde, al menos, las postrimerías del siglo XIX como catalanismo (lo de nacionalismo es muy posterior, como aún lo es más lo de independentismo, que, como fenómeno social más o menos de masas, apenas tiene tres lustros de vida) Y pongo esa fecha por no remontarme más lejos: si se quiere, a las propias Cortes de Cádiz o antes. O incluso ab urbe condita Parapanda.


Pues bien, se me antoja –aunque no tengo estudios demoscópicos o sociológicos que lo pongan en evidencia- que ese catalanismo es diverso. O, mejor dicho, que ha sido siempre diverso. Mi intuición epicena me lleva a la conclusión de que en el catalanismo han existido siempre tres corrientes diferenciadas. Una, que podríamos caracterizar como rural, propia de la Cataluña interior, que hunde sus raíces en el carlismo (mi amigo y ex amante Ramon Plandiura, como originario de Osona nos puede ilustrar mucho al respecto); se trata de una tendencia siempre minoritaria, meapilas, cerril y conservadora, que se basaba en la institución de l’hereu [heredero], siempre blasfemando (y válgame el cielo que las blasfemias agrarias, pese a que los que los emiten van cada domingo a misa, son legendarios y dignos de ateos febriles), porque el hereu, pese a quedarse con la propiedad está currando en el campo cada día, mientras los fadristerns [o cabaler, hermano menor del hereu] acaban en Barcelona, a la postre, viviendo mejor-. La otra tendencia es la que podríamos calificar como la mesocracia barcelonesa –en el sentido amplio-: la de la burguesía de toda la vida de la ciudad condal –y sus áreas de influencia-, de origen burgués, ilustrado y aparentemente liberal (aunque cuando había que llamar al ejército español para poner orden, se llamaba) Y, por fin, había eso del catalanismo popular, el de las clases laboriosas, que cualquier lector de la literatura obrera del siglo XIX puede encontrar, el catalanismo que parte del republicanismo federal, sigue con el anarcosindicalismo catalán –Salvador Seguí, Joan Peiró, etc- y prosigue con el republicanismo de los años 30, en el PSUC de la guerra y la postguerra –sin olvidar a Andreu Nin y otras tendencias de la rica experiencia de las izquierdas republicanas- y desemboca en CC.OO. en los años sesenta y setenta (no en vano, la CONC es la CONC –o lo era hasta hace poco, tras los cambios en la dirección electrónica- gracias, entre otros, a personalidades como el Cipri)


Descartada la capacidad de intervención social de la Cataluña profunda –el catalanismo rural-, que no ha pasado nunca de mirarse el ombligo en su microcosmos, en el último siglo largo el gran debate social en Cataluña se ha producido entre la mesocracia barcelonesa y el catalanismo popular. Y aunque pueda parecer contradictorio, el hecho cierto es que la singularidad catalana se ha ido incrementado precisamente por ese debate. No en vano ese conflicto a dos bandas es apreciable en la Semana Trágica, en el pistolerismo de los años veinte, en la Dictadura de Primo de Rivera –con Cambó-, en la República y –salvado el escollo del franquismo, con políticas más o menos unitarias- en la transición. Pero es más, de ese debate han surgido también muchas de las ideas y propuestas de modernidad y democracia en España en el último siglo y medio. La España moderna y democrática no puede entenderse sin él.


Pero ocurre que ahora el debate del catalanismo ha mutado. O al menos, ésa es mi impresión. La mesocracia barcelonesa ha acabado, con la prosperidad económica, engullendo el catalanismo popular. No hablo de CiU o ERC –una mezcla extraña e interesada entre catalanismo mesocrático y rural-, hablo de las izquierdas. El PSUC y su discurso catalanista han desaparecido en la práctica. Una parte de ese discurso fue metabolizada por el PSC, pero ya se ha visto dónde ha acabado: en manos de la mesocracia barcelonesa. Prueba de lo que digo: la reforma del Estatut –con toda la carga y efectos que ello comportó en el resto de España- fue la prioridad de los gobiernos de Maragall… pero ¿era ésa la prioridad del primer gobierno de izquierdas en Cataluña tras la Segunda República? Ciertamente, no. Ésa era la prioridad de las clases mesocráticas catalanas, preocupadas por los tremendos efectos negativos que para la economía de aquí habían tenido las dos legislaturas centralizantes de Aznar. No en vano la reclamación de un nuevo marco autonómico tenía como adalides organizaciones patronales, círculos de economía y demás thing tanks económicos. La prioridad de las izquierdas debiera haber sido demostrar, en esos momentos, que era posible hacer una política alternativa, más sensible a la igualdad en aspectos como la educación, la sanidad o la cobertura de necesidades sociales, entre otros muchos aspectos. Nada de eso se hizo –ni se ha hecho luego con Montilla-: se continuó con el modelo convergente. Una prueba de ese “no-hacer-nada” la hallaremos en la reciente Ley de Educación o las políticas de dependencia. Y luego, claro está, ahí tenemos a Iniciativa, más preocupada por el verde que por el rojo, sin una deriva clara, riéndole en definitiva las gracias a la mesocracia barcelonesa (si la Ley de Educación, que rompe la columna vertebral del principio de igualdad no era para plantarse, no sé cuándo piensan hacerlo, claro que eso de hacer de palmeros del PSC llevan haciéndolo en la ciudad de Barcelona hace decenios)


La tragedia de mi país –de mi nación, si es que tengo una nación- es que el catalanismo mesocrático no tiene ya adversario. Los intereses de esa mesocracia se han acabado convirtiendo en los intereses de Cataluña. El debate entre catalanismo mesocrático y catalanismo popular –sobre el que se sustentó el hecho diferencial- se ha acabado dilapidando. Y ha acabado, a la postre, sustituido por un absurdo debate sobre la independencia y esos ridículos plebiscitos locales, exasperando el españolismo cañí y reaccionario, lo que retroalimenta a ambos adversarios nacionalistas (español y catalán) Esos jóvenes altermundistas que pueblan barrios y pueblos de Cataluña con pintadas sitúan el debate en el absurdo independentismo. Y, desde luego, difícilmente puede aspirarse a que las nuevas clases menesterosas –la povertà laboriosa- que hoy son los inmigrantes se erijan en defensores de ningún catalanismo, huérfanos de un discurso que aúne –como antaño- sus legítimas aspiraciones sociales con las del país en el que viven.


¿Se extraña alguien que ese imperio de la mesocracia reine la corrupción? Quién así lo haga en un ingenuo. Con todo, lo que me preocupa no esa corrupción –que también-, sino que mi país (o mi nación, si es que tengo nación) se ha acabado inmolando como tal. Que la izquierda catalana haya vendido por un plato de lentejas su alternatividad. Ése es el problema de Cataluña y no tanto la gestión, pongo por ejemplo, del aeropuerto del Prat. Y se me antoja que ése también es el problema de la España progresista.


Sole Barberà i Salvadors, letrada por parte de la acusación particular en el caso Jurel.


Radio Parapanda. Raimon Obiols en Un editorial de Nou Cicle: Contra la corrupció lliberticida

sábado 31 de octubre de 2009

LAS PERPLEJIDADES DE LA CONSELLERA DE JUSTICIA



Montserrat Tura, Consejera de Justicia de Catalunya, ha mostrado su “consternación” por la difusión de las imágenes televisivas de Luigi-Prenafeta-Alavedra esposados. Tendrá sus buenas razones, digo yo. Tras leer estas declaraciones he removido Roma con Santiago para saber si en otras ocasiones Tura ha manifestado algo similar. La conclusión de mis investigaciones me ha llevado a lo siguiente: cuando detuvieron al Sobacos (un raterillo de poca monta) la Consellera no dijo esta boca es mía; y cuando metieron en la cangrí a Braguetillas (otro mindungui) tampoco dijo ni oxte ni moxte. Debe saberse que el Sobacos y el Braguetilla aparecieron, más o menos, igual que el trío Pretoria, esto es, expuestos a la intemperie luciendo sus esposas. Consternación, pues, cuando las esposas acompañan al Chanel núnmero 5 y silencio cuando aparece la mugre.


¿Qué quieren que les diga? Empiezo a estar hasta la cruz de los pantalones de ciertos miriñaques.


CARTA DEL AMIGO PR(at) de L(lobregat) al editor de este blog.
Maestro, entre nosotros, en mi opinión el último dardo lanzado en tu blog no ha dado en la diana. Me explico: yo vi, como todos, en las telenoticias las imágenes de los pretorios enmanillados y con las bolsas de basura azules, y sentí un cierto sobresalto. Pero no por las razones que hizo explícitas en su momento la señora Tura, sino por la tranquilidad con que se manejaban los encausados. Desde luego, no cabía esperar de hombres como Prenafeta y Alavedra, después de tantos años de recorrer a caballo las grandes praderas sin más ley que la del colt a la cadera, ningún rubor doncellil; pero sí un cierto grado de indignación al verse tratados así por números de la policía nacional, ni siquiera mossos cepats de calzón corto y alpargata.
Luego supe que habían sido tratados con la mayor consideración hasta el momento mismo de los fotógrafos, y sólo allí salieron a relucir manillas y bolsas de plástico. Es decir, aquello fue una escenificación, un paripé. Nuestros próceres no fueron tratados igual que el Pijoaparte o el Torete, sino "como si" fueran los susodichos. ¿Por qué?
Para mí, el quid del asunto está en el anterior trato policial y judicial dado a un senador del PP, por el que el astuto Rubalcaba fue objeto de una andanada de críticas por parte de la oposición, y en la contrastante exquisita cortesía con que, en cambio, el juez Solaz ha tratado y sigue tratando a don Félix Millet, ese prócer. El bajo pueblo empezaba a murmurar que los chorizos con D.O. Catalunya tienen bula, el hecho se comentaba cada vez con más fuerza en los corrillos, y Rajoy sacaba pecho en las encuestas de intención de voto. De modo que a la vista de otros catalanes significados pillados in fraganti con la mano en el cazo, se dieron las oportunas órdenes para que fueran fotografiados en el humillante trance de sujetar la bolsa de plástico con las manos atadas. "¿A ustedes no les importa, verdad?", debió de susurrarles Rubalcaba a los dos llaneros solitarios. Y ellos contestarían más o menos con estas palabras: "Faci, faci, tot sigui per Catalunya i el pobre senyor Millet." Y la señora Tura, debidamente advertida de la circunstancia, se sumó a la escenificación con un muy medido desgarro de vestiduras, también ad hoc para los chicos de la prensa.
Preguntémonos más bien por la ostentórea diferencia existente entre esos avatares de la baja política policial y el resplandeciente trato judicial concedido a Millet. Una amiga que tiene cierto roce habitual con miembros de la aristocracia cultural barcelonesa de la más rancia solera, me ha dado la siguiente explicación: "Millet forma parte del gratén, y Prenafeta y Alavedra no dejan de ser, pese a todo, dos polls revifats". (Por cierto, dile a Lluís Casas que esta última frase y la sabiduría que conlleva puede encontrarla leyendo a Proust.)

jueves 29 de octubre de 2009

LA PRINGUE COLORÁ DE UNOS Y OTROS


“O te dormiste o dejaste pasar al enemigo”, dijo Julio César cuando un vigilante le informó que el enemigo había destrozado el campamento. Lógica, según parece un tanto difícil de discutir, a menos que el custodio –viendo venir a Astérix, pócima en ristre— tomara las de Villadiego. Sea como fuere, el caso es que esta conseja parece venir de perlas en los casos de corrupción habidos y por haber, también en los de estos días barceloneses. Después, cuando corresponda, retomaremos la metáfora juliana.


Cuando
François Guizot lanzó la potente consigna de “¡Enriqueceos!” estableció una nueva relación entre la política y la economía. No es que antes no hubieran consociaciones, cabildeos y cambalaches, pero la novedad de Guizot estribaba en el vínculo entre tener derecho al voto y el parné. Es más, el mensaje venía directamente desde la política. Andando el tiempo aquello se convirtió en una abundosa barra libre que, en la actualidad, está dejando perplejos a las gentes de babor y estribor. Y, comoquiera que la multimillonaria pringue colorá empezó a afectar a romanos y cartagineses, surgió con cierta naturalidad un accidentalismo moral que se podría concretar así: estoy de acuerdo con la corrupción de los míos y en contra de la de mis adversarios. Acompañada con una especie de sentido común garrulo: hasta ahora han sido los ricos quienes se han forrado, ha llegado el momento –como una especie de revancha histórica— de que nosotros toquemos pelo. Los descamisados de no importa qué bandería urdieron sus particulares cacicazgos; y, para aprender la doble contabilidad, establecieron la alianza con los de siempre: con los ricos o, como se dice en Parapanda, los gordos. Doble contabilidad como algoritmo para concretar la doble moral. Y así fue como ciertas banderas rojas se llenaron de pringue colorá. En resumidas cuentas, por una parte don Juan Calvino fue substituido por el rey Midas; por otro lado, don Fernando de los Ríos era desplazado por Monipodio. O, para acercarnos más a nuestro entorno, el Viudo Rius era apartado de la escena y su lugar lo ocupaba Cantimpalo Millet. Otros, afanosamente, archivaban las viejas canciones de emancipación y, en su lugar, tarareaban con PAQUITO JEREZ la copla Billetes verdes, incluso coralmente.


Como es natural, una parte no irrelevante de la corrupción está organizada (o fue tramada tiempo hace) no por mindunguis sino por personajes de relieve, en uno u otro nivel, así de ciertas organizaciones políticas como de entidades de eso tan gelatinoso como la sociedad civil. Son los que cuentan con los palillos suficientes para la urdimbre oscura. Ahora bien, descubierto el pastel, nadie dice saber nada al respecto. Por ejemplo, los vocales de la Junta del Palau de la Música Catalana o se durmieron o dejaron pasar al enemigo. Otrosí, las direcciones de los partidos tuvieron los ojos llenos de dioptrías con relación a algunos de sus parciales. Ahora se rasgan las vestiduras…


El problema está, ahora, aproximadamente así: los dirigentes políticos piden a la ciudadanía el respeto a las instituciones y a la política. Es lo menos que se puede hacer. Pero el personal, con tantas conchas como el lagarto y la lagarta (con o sin delantalitos blancos) parece preguntarse que quién será el próximo, que cuándo aparecerán los siguientes de esta lista de espera.





Radio Parapanda. Inclina sus banderas y micrófonos: ayer dejó este valle de lágrimas
Bernarda de Utrera





Radio Parapanda, tras los minutos de silencio en honor de Bernarda de Utrera, explica: TRABAJO DECENTE Y VIDA DECENTE PARA LA MUJER: CONFERENCIA DE LA CSI


miércoles 28 de octubre de 2009

ACERCA DEL "NUEVO INTERNACIONALISMO SINDICAL"


Escribe Isidor Boix





La recien constituida "Confederación Sindical Internacional (CSI)" ha lanzado esta formulación para, hay que suponer, construir nuevas relaciones sindicales, nuevos contenidos, nuevas formas de acción y organización sindical, para dar probablemente un nuevo sentido también a la solidaridad internacionalista, o transnacional, aplicable sin duda a la solidaridad más próxima también. Desde el Observatorio "Sindicalismo en la Globalización" de la Fundación 1º de Mayo de nuestra Confederación de CC.OO. hemos organizado un seminario acerca de esta formulación, que tendrá lugar el próximo 26 de noviembre a las 9 horas en el salón de actos de la CONC (Vía Layetana 16, Barcelona). Dejándome provocar por un querido amigo he enviado a los y las componentes de ese Observatorio y a los previstos ponentes el texto que adjunto: a modo de provocación


Queridos compañer@s y amig@s,


Me dirijo a vosotr@s como responsable del Observatorio “Sindicalismo en la Globalización” de la Fundación 1º de Mayo de CC.OO. y, en tanto que tal, del seminario de Barcelona del próximo 26 de noviembre. A sugerencia de un querido amigo de este Observatorio, os envío unas notas que resumen mi opinión en relación con algunas de las cuestiones que entiendo centrales de entre las fijadas para ese día, con la intención de contribuir así a la discusión.



A propósito del “nuevo internacionalismo sindical”


Considerando un gran acierto haber lanzado desde la CSI esta formulación, me parece necesario empezar afirmando que en mi opinión el “nuevo internacionalismo sindical” aún es hoy un objetivo insinuado, poco definido y cuya lejanía es difícil de medir en tiempo, pero quizás posible en prácticas y conceptos. Precisamente por ello mayor es el mérito de haberlo planteado como fórmula, como título, pero título de un texto pendiente aún de redacción. Considero que desde el sindicalismo organizado no hemos sabido aún desarrollar adecuadamente la idea y, menos, definir cómo avanzar en su construcción a partir de las experiencias que indudablemente existen. Los 7 de octubre (“jornadas de acción sindical mundial”) de 2008 y 2009 nos aportan, creo, elementos de interés, y de preocupación, para esta reflexión. A lo que cabría añadir consideraciones sobre las experiencias de su discusión en los sindicatos, o los primeros textos de las resoluciones del Congreso de la CES de Sevilla, o los que ahora tenemos del próximo Congreso de la CSI de Vancouver.


El “nuevo internacionalismo sindical” debería constituir la esencia del “sindicalismo en la globalización” en la construcción del “sindicato global” que precisamos, pero que, obviamente, no existe.


Partiendo del concepto del sindicato como organización de intereses, lo primero sería definir en torno a qué intereses “globales” podemos o queremos construir el sindicato global.


Un punto de partida debe ser la importante heterogeneidad de la clase trabajadora mundial. En salarios, tiempo de trabajo, condiciones de trabajo, entorno social, …, en jerarquía en la organización del trabajo y en la capacidad de gobierno sobre las propias condiciones de trabajo, en el disfrute de derechos y condiciones de vida, …, también en la condición de trabajador de la economía “formal” o “informal”, inmigrante o no, … Una heterogeneidad entre los trabajadores de diferentes países y continentes, pero heterogeneidad también en la clase trabajadora de cada país.


Y de tal heterogeneidad resultan, necesariamente, intereses contradictorios. El problema está en situar si, a pesar de tales contradicciones, o quizás a partir de ellas, existen intereses comunes, “globales”, de suficiente entidad para construir el colectivo “sindicato global”.


Sigue en Acerca del "nuevo internacionalismo sindical"


UN ARTÍCULO DEL AMIGO MIGUEL G. ZAMORA

Nota Editorial. El amigo Miguel González Zamora (laboralista, decano del Colegio de Abogados de Parapanda) nos envía este artículo. Al tiempo nos congratulamos de la apertura de su blog en la parapandosfera: http://rosermarsaborit.blogspot.com/ Este link figura en el anexo de las conexiones.








RESUENE LA RAZON EN MARCHA


Todo indica que en Europa la Izquierda hemos perdido la batalla ideológica y política. Basta ver como estaba y como está la izquierda intelectual y política en Italia, Francia, Alemania o España. Distinta parece la situación en las Américas. En la última semana hemos podido ver la diferencia entre la actuación de Obama ante los millonarios sueldos de los Directivos de los Bancos intervenidos en EEUU y la de las Autoridades españolas ante la escandalosa pensión del Sr. Goirigolzarri del BBVA.. .Allí parece que se van a aprobar leyes rebajando esos salarios en un 90%, mientras aquí se justifica la escandalosamente alta pensión de los Directvos de los Bancos por tratarse de empresas privadas.


La capacidad de rebelarse ante las injusticias marca sin duda la diferencia entre Izquierda y Derecha. Aquí la Vicepresidenta económica del Gobierno justifica que no se incrementen los impuestos a las grandes fortunas simplemente porque la cantidad a recaudar no sería mucha. Es significativa la actitud visceralmete crítica de las empresas de comunicación españolas contra los nuevos líderes de América Latina, a los que descalifican con el apelativo de “populistas de izquierdas” Naturalmente esta actitud, aunque visceral, responde a unos intereses muy claros y concretos.


La batalla se está perdiendo no sólo por la acción de la derecha sino también por la falta de acción eficaz de la Izquierda.,que es lo que nos debe preocupar, porque sobre la acción de la derecha poco podemos hacer y si podemos y debemos actuar sobre nuestro comportamiento. Sin embargo gran parte de la izquierda europea está inmersa en un Eurocentrismo provinciano y paleto. No es de extrañar que la construcción europea vaya como va, basada casi exclusivamente en la libre circulación.


Y peor que puede ir si nombran Presidente del Consejo a Tony Blair, Felipe González y no digamos si ponen a Ana Palacio. Digo nombrar y no elegir porque Europa sigue en un estado preconstitucional. Perdida por la izquierda la batalla ideológica y política, se están produciendo algunos atentados a la razón que nos hacen temer que también estemos perdiendo en Europa otra batalla aun más importante, la de la RAZON, la del LIBRE PENSAMIENTO. Me refiero a la campaña de la Iglesia Católica contra el aborto con el lema de “ SI A LA VIDA”. Porque es mentira, a la Iglesia católica la vida, esta vida, le importa un bledo, lo que realmente le importa es reprimir el sexo, como placer humano.


Naturalmente que la Iglesia tiene todo el derecho del mundo a criticar la Ley de Aborto; pero no tiene derecho ni ella ni nadie a mentir de forma tan descarada y masiva en un tema tan importante, el más importante, como es la vida. Desde su nacimiento la Iglesia ha cometido gravísimos crímenes, empezó por hacer pagar con la vida a los “herejes” que no admitían todos y cada uno de sus dogmas, para, más tarde, extender su guerra contra los “paganos”. La última prueba de que lo que le importa es reprimir el sexo y no la vida han sido las declaraciones del Papa en África, condenando el uso del preservativo, prefieren que la gente se muera de Sida con tal de que no practiquen el sexo.


En este punto IU estuvo a la altura de las circunstancias con su iniciativa parlamentaria.
El “noviazgo” enfermizo de la Iglesia católica con la muerte ha sido especialmente intenso en España. Basta ver toda la imaginería de los siglos XVII y XVIII en España, con esas imágenes sanguinolentas de corazones atravesados por flechas y heridas abiertas brotando sangre, que horrorizan en Europa mientras aquí son veneradas y besadas todos los años ( ya lo decía Serrat cuando contraponía el Cristo del madero a aquel que anduvo en la mar).


No puede la Iglesia mentir de forma tan descarada y menos hacerlo impunemente; sin embargo muy pocos han levantado su voz contra esta mentira. Los únicos intelectuales que se han manifestado de forma clara contra este engaños han sido dos, ambos “abuelotes” y ambos con una excelente y siempre coherente obra tras de si, me refiero a Saramago y Costa Gavras, ninguno de ellos español.


Por eso, ahora, cuando ya hemos perdido muchas batallas, no podemos perder también la de la Razón, Ahora, más que nunca, es necesario que “ RESUENE LA RAZON EN MARCHA”


martes 27 de octubre de 2009

UN EJEMPLO DE LA RELACIÓN OSCURA ENTRE LA EMPRESA Y LA POLÍTICA



En el último artÍculo que les hice llegar, comentaba la venta por parte de La Caixa del buque insignia del suministro de agua, Aigües de Barcelona, a una empresa francesa, Suez, socia tradicional en este sector de la vendida. Lo decía en EL MAMONEO DE LA EMPRESA AGUAS DE BARCELONA


Ahí daba por finiquitada una antigua pretensión monopolista de Aigües que pasaba por la adquisición (o elemento alternativo) de ATLL (Aigües Ter-Llobregat), la empresa de gestión del abastecimiento de agua en alta (alta significa en el argot hidráulico el abastecimiento a los centros de distribución, no a los consumidores, eso es distribución en baja) de la Generalitat. Lo cierto es que me quedé corto.


Lamentablemente mi optimismo histórico me ha hecho anticipar algo que no está ocurriendo. El asunto, en contra de mi pronostico, está vivito y coleando. A dios gracias, algún periodista amigo y algún ex alto ejecutivo público me han hecho ver la realidad.


Señores: Aigües sigue en sus trece y continua pretendiendo hacerse con la exclusiva del agua en Catalunya. Eso, insisto, es poseer el monopolio del agua y adquirir una capacidad de planificación territorial inmensa. La operación que ha dado múltiples giros se plantea ahora como una especie de operación conjunta entre la Generalitat y Aigües. La primera, con el reclamo del dinero a ingresar, renunciaría a algunos de los principios básicos de la administración, retorcería normativas y leyes y abandonaría a su suerte a los consumidores (que para ella deberían ser ciudadanos). El resultado una empresa privada con participación pública, pero dirigida por los se siempre. En fin, algo digno del más puro estilo aznariano, pero, ¡ojo, lo están tramando con el partido del Presidente, presente en las negociaciones! Y algunos pretenden incluso que se hace con el beneplácito presidencial catalán. Cosa que yo no pienso creer, ni aunque sea cierto.


Si esto es así --como me explican voces temperadas-- el asunto puede ser además de humillante para el sector público y el papel regulador y planificador de la administración, una saga de risa. Hay tantas normativas de elevado rango que hay que sortear que me sigue pareciendo dudosa la realización de la operación. También hay infinidad de intereses contrarios o como mínimo alternativos que estarán por encallar esa errónea pretensión. Pero, claro, soy cartesiano y no un fan ciego de la iniciativa privada, como son algunos ejecutivos públicos de cierta tendencia política Por lo que puedo, de nuevo, estar equivocado. Hay que resaltar también, que se deben poner de acuerdo administraciones distintas, una de ellas la local (puesto que Aigües tiene concesiones en este ámbito) y señores ahí pueden surgir sorpresas mil. El resultado lo justifica todo, la vergüenza de unos, las dificultades existentes, la oposición que se genera, todo. Por que, señores, el resultado son miles de millones y una parte del poder real en Catalunya.


De todo ello deduzco que la presión de Aigües sobre una parte del gobierno catalán, no la que gestiona las competencias hidráulicas ciertamente, debe ser de órdago (incluso me atrevería a pensar que la operación de venta a Suez cuenta ya con ese aliciente monopolista como un activo existente).


Los contactos de todo tipo que existen entre La Caixa, Aigues y ese partido que no nombro en honor a un término para mi ejemplar, son lo más parecido que conozco a una operación siciliana de mal nombre.


Y esperemos todos acontecimientos. Mientras tano estén atentos a Expansión en ediciones pasadas y futuras.



Lluís Casas, el rayo que no cesa.



Radio Parapanda. Retransmite en la voz enérgica del maestro Baylos:
POR UN MUNDO GLOBAL CON INCLUSIÓN SOCIAL: LA DECLARACIÓN DE LA ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DE ABOGADOS LABORALISTAS




La foto retrata la Plaza Margarita Xirgu en la ciudad de Parapanda.

lunes 26 de octubre de 2009

¿UNA NUEVA FASE EN EL PARTIDO DEMOCRATICO ITALIANO?

Pierluigi Bersani ha ganado las primarias que se celebraron ayer en toda Italia para dirigir el Partito democratico. Diré, precavidamente moderado en estas reflexiones provisionales, que podría abrirse un nuevo curso en la izquierda italiana. Siempre y cuando… Pero no adelantemos todavía el razonamiento.


Cuando Walter Veltroni dimitió de la dirección del partido asumió el cargo Dario Franceschini, un autorizado exponente de la corriente democristiana. Pronto se supo que esa responsabilidad estaba en precario y que, por tanto, más tarde o más temprano el conjunto de la organización tenía que pronunciarse en unas primarias. El mismo Franceschini lo propició, cosa que le honra. Ayer unos tres millones de personas se pronunciaron: el resultado da la mayoría a Bersani, que viene de las viejas filas del Partido comunista.


Formalmente podemos decir que el periodo de interinidad se ha acabado en lo atinente a la dirección del partido. Quedan, no obstante, mil y una cuestiones pendientes: ¿seguirán campando por sus respetos las diversas banderías que pueblan el Partito democratico? No lo sabemos, aunque es sabido que los viejos galápagos siempre están al acecho: son esas cofradías que prefieren ser cabeza de ratón a cola de león, una forma de ser muy arraigada, particularmente en la izquierda italiana. Concretamente, son en parte los responsables del desarbolamiento del gran bosque de aquella izquierda. Tal vez pensara en ellos
JACQUES TATI cuando en Mon oncle fue deshojando el arbolillo.


La tarea de Bersani no es fácil. De hecho podríamos decir que dicha organización fue creada en un alambique o, si se prefiere una expresión más castiza, fue un comistrajo, a saber, una mezcla irregular de ingredientes, un batiburrillo culinario. En algunos casos, las diferencias no son sólo de matiz sino profundamente antagónicas, por ejemplo: en lo relativo a la cuestión social, al laicismo y otros asuntos no menos relevantes. Alguien podría llamar a eso la riqueza del pluralismo cultural. Yo no lo creo así; se trata más bien de un conjunto de retales que –en ciertos temas están enfrentados entre sí— que impiden la confección de un traje medianamente apropiado.


Ahora bien, dejando de lado el escepticismo al por mayor y refugiándonos en el escepticismo al por menor, hay algo que vale la pena referir: la oleada humana de participación en estas primarias con unos tres millones de votos. No creo que fuese sólo mostrar la adhesión al candidato de cada cual; posiblemente hay algo más. Tal vez un llamamiento a que la izquierda italiana juegue no sólo el papel de oposición real sino –como indicó el mismo Bersani—aparecer y ser verdaderamente una alternativa al mamoneo de Berlusconi. Si es así, esta es una baza que debe jugar a fondo el vencedor de las primarias. Porque todavía hay hojas en el árbol de la izquierda. Es decir, transformar el partido-alambique en algo que esté profundamente vinculado a esos tres millones de personas y a los que se enganchen de nuevo o por primera vez.


¿Lo entenderán así los viejos galápagos? No lo sé porque también a estos pájaros les afecta nuestro antiguo refrán: genio y figura hasta la sepultura. En cualquier caso, la sombra de Sísifo es alargada. Por mi parte, le deseo lo mejor al amigo Bersani, y –para darle fuerzas— le mando una buena ración de aceite de hígado de bacalao y unas botellitas de quina San Clemente.



Nota. Los tres caballeros del retrato son el Comité de apoyo de Parapanda a la candidatura de Pierluigi Bersani.

Radio Parapanda: Manifiesto de la cultura contra la crisis: Otra política,otros valores. En el blog de mi sobrino Javier López.

domingo 25 de octubre de 2009

SIR ALFRED HITCHCOOK Y EL PRESIDENTE ZAPATERO


Cuando en Santafé, capital de la Vega de Granada, se estrenó Rebeca, la gran película de Sir Alfred, se produjo un hecho novedoso: a la salida del cine, las mujeres dejaron de llamar saquito (la gente finolis le llamaba jersey) a la prenda de vestir y le pusieron rebeca. Un acontecimiento novedoso, también porque la tal Rebeca de Winter, que no aparecía nunca en la pantalla, adquiría visibilidad en la prenda de vestir de las mujeres. (Vale la pena decir que los hombres siempre seguimos refiriéndonos al saquito como algo ya definitivamente masculino). En todo caso, Sir Alfred se apuntó dos tantos: toda la película gira alrededor de una figura que no sale en pantalla y, por añadidura, el título de su obra hace cambiar el nombre de una cosa.


Pues bien, el presidente Zapatero escribe un guión donde hay dos personajes de gran calado: Doña Ley de Sostenibilidad económica y Don Cambio de Modelo Productivo. Este guión se lleva a la pantalla del film Presupuestos Generales del Estado y, al igual que Rebeca, tampoco aparecen ambos protagonistas, ni siquiera como figurantes. De ahí que, sacando las sospechas de mi alacena, me pregunte: ¿se trata de una técnica de suspense en claro homenaje al maestro Hitchcook? ¿o es un brindis temerario al Sol?


Sea como fuere, el caso es que –ausentes ambos personajes de los Presupuestos Generales del Estado— es exigible que el sindicalismo confederal le tome de verdad la palabra que ha empeñado el presidente Zapatero. Porque cada día que pasa sin que entren en acción tales personajes (Doña Ley de Sostenibilidad y Don Cambio de Modelo) se entra en el síndrome de Rebeca: dar la sensación de que se está sin estar.


En cualquier caso no es irrelevante constatar que tanto la ley de sostenibilidad como la propuesta del cambio de modelo productivo son las propuestas más importantes que, en muchísimos años, se hayan hecho desde un gobierno, de ahí que el sindicalismo confederal sea consciente de ello. Lo es, desde luego. Ahora bien, de lo que no estoy seguro es de que Zapatero tenga las cosas claras. Es decir, ¿es consciente de lo que ha propuesto? Y, si la respuesta es positiva, ¿por qué no aparece referencia alguna en los Presupuestos recientemente aprobados? Más todavía, ¿sabe alguien si en alguna covachuela ministerial se está pergeñando algo por el estilo? Si alguien estuviera enhebrando los pespuntes es seguro que se habría filtrado. Que lo habrían filtrado ellos mismos quiero decir.




Radio Parapanda. En la voz de mi sobrino Joaquín Aparicio:
CON MÉXICO



sábado 24 de octubre de 2009

WALLANDER, MANKELL, LARSSON, BLOMQUIST/ SALANDER



La crónica socio literaria de nuestro encantador promotor y líder es sólida como una roca: "EL HOMBRE INQUIETO" DE HENNING MANKELL. Quien esto afirma se ha leído todo el Mankell editado en leguas románicas y además se pulió al Larsson en una semana de estancia hospitalaria (según la aritmética fueron: 800’ 3=2.400 páginas, probablemente un record Guinness). Sé, pues, de lo que hablo.


La útil crónica bulliciosa coincide con otra en el día de hoy en El País a propósito del valor literario de Larsson y su saga rota. Como es evidente por su enfoque elitista no vale la pena leerla. A nadie dice nada porque no tiene más contenido que separar la literatura de la literatura. Algunos críticos no se han enterado que la literatura es economía e industria (como todo lo cultural), que la literatura es distracción y atracción y que lectores hay muchos y muy diversos y que además a los críticos no deberían pagarles por decir tonterías. Algunos piensan que Proust es el acabóse, pobrecitos. Claro está que hay una excepción en Parapanda que la acierta de lleno con los matices entre Wallander y Blomquist/Salander. Con su bendición me pongo a relatarles algunas de mis reflexiones sobre el asunto.


En primer lugar, los matices entre uno y otro empiezan con la profesión. Larsson como periodista mediático utiliza una vieja técnica novelística basada en la acumulación de toneladas de ideas; por ello necesita grandes extensiones de letra impresa y múltiples caminos que se cruzan o no. Aboca en la novela todo lo que ha ido recopilando vitalmente. Está muy cerca del siglo 19 y de los escribidores franceses que publicaban a trozos en la prensa diaria o semanal.


Mankell es más pausado, tiene un largo recorrido a priori sin planificar y estructura sus novelas (y teatro no vayan ustedes a creer que el hombre es unidimensional) sobre la base de una única línea argumental. Larsson planificó, según nos han contado, una docena de novelas, en las que la saga Blomquist/Salander debía tener 10 volúmenes.


Otra diferencia es la soledad. Wallander está más solo que la una. Blomquist/Salander forman tándem, lo cual matemáticamente es el infinito, tanto por la enorme generación de detalles entre los protagonistas, como por las derivaciones de sus historias individuales. Pero a la vez, los acompañantes de la pareja podrían ser también protagonistas cada uno de ellos de su propia historia literaria. Mankell no es tan espléndido con sus personajes de apoyo, sólo la hija del inspector tiene esa consistencia, de hecho Mankell es muy rácano con sus personajes de creación. Novela coral la de Larsson, novela más cerrada la de Mankell.


El sexo también tiene su importancia. Larsson/Blomquist están al loro. El pobre Wallander (no se si Mankell) las pasa canutas y ni se entera. Y eso que un buen día ligó con una estonia, pero no sabia que hacer con ella. Blomquist es más que hábil en las relaciones personales y ciertamente atractivo, Wallander se mira hacia dentro.


Otra más. La violencia es más explicita en Larsson, tal vez producto de su súbita irrupción literaria o de su mayor desvergüenza en contar detalles escabrosos. Mankell insinúa y deja más territorio a la imaginación del lector. Este tiene la posibilidad de huir frente a lo que ha de imaginar. En Larsson o pasas la página o te tumba.


Como ven son dos muestras de la novela negra bien distintas, aunque no distantes. Su cercanía está en el territorio nacional que pisan y muestran, ¡vaya con Suecia!, y en su enfoque vital y político, ambos críticos hasta la médula.



Lluís Casas a punto de comprar la biografía inglesa de García Márquez



Radio Parapanda. Observaciones a lo dicho por don Lluís.


Primero. Coincidimos con las reflexiones que hace el profesor Casas, salvo en dos puntos que se comentan a continuación.


Segundo. No participamos de la subestimación que hace de Marcel Proust, que ya es tradicional en los economistas, incluso los de Parapanda.

Tercero. No vemos por ningún sitio semejanzas apreciables entre Stig Larsson y los grandes folletinistas franceses del siglo XIX. Sin duda hay semejanzas, pero apreciables, lo que se dice apreciables no las vemos por sitio alguno.


Todo ello, no obstante, será debatido en la Casa de la Cultura de Parapanda entre los siguientes ponentes: Don Lluís Casas, don Isidor Boix y el crítico literario de esta emisora. Moderará no imparcialmente
Sir Andrew Querol.


viernes 23 de octubre de 2009

DE PÁJAROS Y PAJARRACOS



Desde luego será una injusticia que se recuerde más el nombre de don Ramón Trias Fargas por el caso Millet que por su personalidad intelectual y política. De ello serán responsables los gestores de la Fundación que lleva el nombre de Trias Fargas y el propio Cantimpalo Millet. Ni que decir tiene que los dirigentes de Convergència Democràtica de Catalunya no estarán al margen de esa responsabilidad.


Don
Ramón Trías Fargas fue un intelectual de gran calado y lo que se dice un político de raza. No hace falta recordar que sus posiciones liberales (en el sentido clásico de la expresión y, desde luego, no neoliberales) estaban en las antípodas de un servidor. Era, ante todo, un demócrata que, en tiempos difíciles, esto es, en plena época antifranquista, ayudó todo lo que pudo a personas como Manuel Sacristán en la Editorial Labor y a toda una serie de compañeros míos en su época de responsable del Banco Urquijo en Barcelona. El gobernador civil le presionó para que rescindiera los contratos; nuestro hombre se negó siempre en redondo. Fue un hombre de enorme personalidad, de los que nunca tuvo pelos en la lengua, incluso con relación a su partido, Convergència democrática de Catalunya. En cierta ocasión Jordi Pujol dijo que Trías Fargas era “honor y flagelo de Convergència”. También un elitista de tomo y lomo. Una persona de gran cultura. Parece que fue ayer cuando, una vez por semana, me invitaba en la legendaria taberna de Casa Alfonso a tomarnos media botellita de manzanilla sanluqueña y unos taquitos de queso. Pues bien, este hombre podría ver mortificada su memoria por los mamoneos de Cantimpalo Millet con la Fundación Trías Fargas y Convergència. Sería enormemente injusto.


Y, dicho lo cual, me pongo a considerar sobre algunos elementos de estos días.


Se vuelve a plantear por algunos analistas la cuestión de la financiación de los partidos como un enésimo intento de atajar la corrupción política. Vano intento. Dispensen el tono tajante: ninguna disposición, legal o de autorregulación, sobre la financiación de los partidos repercutirá en interferir la corrupción. Ello, por supuesto, no empece que se afine más y mejor en las disposiciones legales.


Mi indocumentada opinión parte de la siguiente tesis: la corrupción es una de las expresiones (tal vez la más importante) de la oscura relación entre la política y la economía. No es algo nuevo, desde luego. Ocurre, sin embargo, que en democracia tenemos la posibilidad de enterarnos aproximadamente del itinerario y extensión de corruptelas y picardías, de corrupción e ilegalidad. Si por otra parte, hemos asistido a la derrota del capitalismo industrial por el turbocapitalismo financiero, la oscura relación entre economía y política llega a unos límites tan paroxistas como estructurales. Así pues, desplazado el calvinismo sólo quedan las diversas mafias y consociaciones que han sido, son y probablemente serán. Todas ellas tienen un objetivo que, en parte, han conseguido: cooptar la política a los fines de tan novedosa economía “institucional”. Es decir, la pringue se disfraza de política para no infundir (excesivas) sospechas. Una pringue potente que ha contaminado no sólo a fuerzas políticas de babor y estribor sino, también, a sectores ciudadanos. En resumidas cuentas, la política ha acabado siendo la palanganera de la economía: politica ancilla oeconomiae est.


En esos detalles creo que está el problema. Es decir, algo que no resuelve la mejora de la financiación de los partidos políticos. Entre otras cosas, porque estas organizaciones se crean unas necesidades ilimitadas frente a unos ingresos que siempre serán limitados. Si me preguntan que cómo salir de esta situación, les diré desparpajadamente: “pongan ustedes algo de su parte, seguro que lo saben”. Pero les daré un anticipo: empiecen por afirmar que se está en contra de la corrupción del vecino y a favor de la propia. Este es un primer paso: necesario pero no suficiente. Y si quieren más aproximaciones al tema encárguenme un dictamen y paguen. ¿Cómo quieren la factura con o sin iva?



Radio Parapanda.
DECLARACIÓN DE LA CES SOBRE LA SALIDA A LA CRISIS, en Según Antonio Baylos.



miércoles 21 de octubre de 2009

"EL HOMBRE INQUIETO" DE HENNING MANKELL


El sábado pasado, celebrando nuestros pantagruélicos y habituales desayunos en la ciudad de Hostalric, les decía yo a los contertulios: “Puede ser que Henning Mankell, tras leer el primer Millenium, se dijera que Stig Larsson no se le sube a los faldones, y se puso a escribir El hombre inquieto”. No es cosa de reproducir el resto de la conversación porque, de hecho, poco importa. Y sigo con Mankell…


Leí detenidamente los tres tomos de Millenium, me gustaron y, también yo, me declaro fan de Larsson. Este novelista ya está en la gloria de las estrellas, pero Mankell está mucho más lejos. Lo que no deja de ser una opinión tan particular como la que diga lo contrario. A mi juicio, Larsson es un gran contador de historias; Mankell tiene ese sabor de los grandes novelistas que nos ofrecen un relato macizo, una particular cosmovisión de toda una serie de fenómenos a ras de tierra que sacuden las sociedades contemporáneas de eso que, pedantemente, se llama el primer mundo.


El hombre inquieto es el libro más potente de todos los que ha escrito nuestro hombre. A mi juicio, claro está. Y como parece ser que todos lo sabemos ya, es posible que el policía Kurt Wallander deje de protagonizar lo que todavía le queda por escribir a Mankell.


Como es sabido, el autor relata en cada obra un tema en concreto: la emigración, el comercio de órganos humanos, las mafias diversas, y entrelaza en cada tema las grandes transformaciones sociales que se están dando en Suecia con amplias referencias a las variaciones que se operan en su Estado de bienestar. Todo ello bajo un personal estilo de novela policíaca que, en realidad, parece ser un pretexto para que Mankell nos expliqué qué está pasando en su país. Lo que definitivamente trasciende el género convencional y lo convierte en un relato general de los problemas de civilización. Cierto, también está eso en Larsson, pero tengo la impresión que en Millenium esos problemas son retales añadidos a la trama, siempre electrizante.


En Mankell la trama policíaca está íntimamente relacionada a la biografía del protagonista, Kurt Wallander: a sus estados de ánimo, su salud, relaciones personales, a sus reflexiones sobre los problemas sociales y económicos de la sociedad sueca. Con tanta brillantez que podríamos leer esta “parte” de la novela al margen de la investigación para resolver el caso del hombre inquieto. Portentosa, desde luego, la descripción de las novedades que aparecen en un sesentón que empieza a sentirse definitivamente viejo. De ahí que el autor haga reaparecer, con toda la naturalidad del mundo, una serie de personales que tuvieron una u otra relevancia en las anteriores novelas.


Como es lógico, no diré nada de la trama policíaca: eso forma parte del sumario. Pero sí adelanto lo que verá el lector en las solapas del libro: la cosa va de las tramas de espionaje en este nuevo estadio de postguerra fría. Por último, llamo la atención de las reflexiones del protagonista (de hecho, las de Mankell) sobre la necesidad de implicarse en la política. A pesar de ella misma.


Lo dicho: sólo por molestar a algunos lectores, diré que Stig Larsson (me quito el sombrero en su honor) no se ha subido en los faldones de Mankell.




Radio Parapanda. Homenaje a Stig Larsson: El trio de los bolos,
MOZARTSHEETMUSIC - Kegelstatt-trio in Mb first movement (KV 498)


martes 20 de octubre de 2009

EL SINDICALISMO EN VIETNÁM


Llamo la atención sobre el trabajo que Isidor Boix, uno de los sindicalistas más reputados del mundo y dirigente de la Federación de Químicas y Textil de Comisiones Obreras, ha realizado sobre el sindicalismo en Vietnam. Se trata de una crónica hecha a pié de país (esto es, Vietnam) durante su reciente viaje.


De paso, aprovechando que el río Genil pasa por Parapanda, propongo que quien corresponda publique en forma de libro las crónicas que nuestro hombre ha hecho en sus visitas de trabajo a China y otros países como este que ahora se edita. ¿Tengo que esforzarme en argumentar esta propuesta? Vamos, vamos: no seáis rácanos.


Tiene la palabra Isidor Boix:
Vietnam - Experiencias de un viaje - Una aproximación sindical




lunes 19 de octubre de 2009

OBISPOS DE SECANO


Don José Ratzinger, en otro de sus arrebatos estajanovistas, ha beatificado al Cardenal Ciriaco Sancha (1833 – 1909) que, en uno de sus acreditados arranques, declaró que la Ley de 1870 que autorizaba el matrimonio civil, era “la legalización del concubinato universal”. Estando como están las cosas, no parece que el bueno de Sancha fuera suficientemente contundente, dado que a estas alturas debería haber subido en el escalafón celestial: de momento, sólo es beato. Tal vez por ello, el Obispo de Huesca-Jaca, don Luís Sanz, sin que medie botella de orujo en mano, declaró ayer que “las mujeres que abortan son unas asesinas”.


Don Luís quiere hacer méritos para que lo canonicen en vida: tales declaraciones (repito: abstemiamente pronunciadas) apuntan en esa dirección y, según se mire, son un atenuante, dado que no existe botella que haya mediado entre sus palabras y el micrófono. En conclusión, el fiscal no encontrará motivo suficiente para llevarlo a los tribunales. En realidad, sólo estamos ante una plica para que don José Ratzinger tome nota de la existencia de un obispo de secano.


Ahora bien, también podría ser que el obispo Luís esté invitando a la clerigalla a un cierto estajanovismo verbal, es decir, a ver quien mea más largo: una invitación que tampoco constituiría un delito ya que la longitud de la meada no está tipificada, que yo sepa, en la legislación vigente. Se las saben todas los altos funcionarios de la Iglesia católica, apostólica y romana. De secano, claro está.


Radio Parapanda. Retrasmite Corso di Bestemmie

miércoles 14 de octubre de 2009

JUSTE DE NIN, JORDI SOCÍAS Y TITO MÁRQUEZ EN CC.OO.



El otro día anunciaba la salida a la superficie de un cuadro que el gran Tàpies regaló a Comisiones Obreras en 1974. Quise dar la noticia que me venía de la mano de Jorge González Aznar cuyo nombre de paz, en aquellos tiempos, era Jaime Aznar. A éste amigo le debe el sindicato haber puesto en marcha la segunda etapa de Lluita Obrera (la primera, la fundacional, fue dirigida por Cipriano García) y la creación de una revista de noticias (sólo de noticias) que se llamó Luchas Obreras, también de Comisiones. El equipo redactor lo formábamos Jaime-Jorge y un servidor en casa de Manolita Sanz en L´Hospitalet. La impresión la hacía íntegra un carpintero a quien Tito Márquez y yo mismo le pusimos un apodo cariñoso, don Juan; don Juan vivía y trabajaba en Nou Barris y era amigo de Tito.

Estamos hablando de primeros de los setenta del siglo pasado: Lluita Obrera y Luchas Obreras tuvieron un dibujante excepcional que firmaba, primero como el Zurdo y más tarde Esquerrà que viene a ser lo mismo. Debo recordar que Luchas Obreras fue un semanario, tal vez el único semanario sindical que ha existido en los últimos setenta años en España. El Zurdo-Esquerrà puntual, y previamente informado del contenido de la revista, nos traía sus excelentes dibujos que, como los grandes artistas, constituía todo un editorial. Su nombre: Lluís Juste de Nin, el gran diseñador de moda catalán que sigue asombrando por su creatividad. Hace unos pocos de años, Juste (el gran Esquerrà), ya en lo alto de la fama, publicó un tebeo con todas aquellas historias de antaño:
Juste de Nin edita un segundo cómic sobre Catalunya El Periódico ...


Tito Márquez, cada semana, hacía un periplo por Catalunya repartiendo en las diversas estafetas Luchas Obreras y Lluita Obrera cuando se editaba. Tito llegaba a casa a las tantas de la noche, después de conducir horas y horas en su Seat seiscientos, a quien llamaba el seiya. A las cinco y media de la mañana nuestro hombre salía pitando para ir a su puesto de trabajo en una fábrica de vidrio. Una fortaleza que le venía de la fuerza de sus convicciones y de su fortaleza de campesino cordobés.



Cuando raras veces no podía era substituido por otro gran artista, en esta ocasión de la fotografía profesional. Le llamábamos Pepito y no levaba un seiscientos, sino un potente y lujoso tiburón. Pepito era Jordi Socías, fotógrafo de prestigio mundial. Nadie como Pepito haciendo fotos; de hecho, las grandes figuras de la cultura y del arte, de la ciencia y la política han posado para nuestro hombre.


Pregunto: ¿hay quien dé más? Seguro que hay quien dé igual, pero no más.

Radio Parapanda informa que está haciendo gestiones para hermanarse con Radio Rexurdimento: Lóis Uxío Taboada cuyo link está en su lugar descansen.

lunes 12 de octubre de 2009

LAS DEUDAS DEL PRESIDENTE DE LA CEOE


Algunos periódicos son aproximadamente presuntuosos cuando afirman que aquello que no está publicado en ese medio, no existe. No me acuerdo qué dice al respecto Beaudrillard, pero comoquiera que se ha repetido hasta la náusea debe ser, por lo menos, parcialmente cierto. ¿Por dónde iba? Ah sí, debe ser cierto que el presidente de la CEOE está entrampado hasta las cejas: debe una millonada en atrasos a sus 900 empleados y una suma, también millonaria, a la Seguridad Social. Lo han dicho algunos medios; ergo, es una verdad como un templo. De momento –y haciendo momentáneamente abstracción de la deuda a los trabajadores y a su deber conyugal con el Estado— podemos hacer algunas reflexiones, siempre sujetas al principio de verificación.


Un dirigente empresarial en esas condiciones no es una persona fiable. No lo es porque está ayuno en algo fundamental para las organizaciones: la independencia y la autonomía. O bien son los sicofantes del poder institucional o bien se tiran al monte, trabuco en ristre como los viejos somatenes. O son unos pelotilleros o son encrespados montapollos. De hecho, el presidente de la casamata empresarial conoce ambos escenarios: cuando sus aviones entraron en crisis estuvo chicoleando por las covachuelas del poder haciéndole la pelotilla a Zapatero; más tarde, tras pasar la bandeja con poco éxito, decidió tirarse al monte, achuchado (todo hay que decirlo) por los sectores más tridentinos de su conventículo. Pues bien, en esas condiciones itinerantes poco claro se puede esperar.


En resumidas cuentas, uno de los problemas que tenemos es que la casamata empresarial, según el fino análisis de uno de los asiduos al comentario bloguístico, el amigo Tarsicio Rector, “me parece que la nueva dirección de los empresarios camina hacia su conversión en un lobby político-económico despreciando su posición de interlocutor socio-económico en la configuración de las relaciones laborales”. Lo que verdaderamente complica el escenario de la negociación colectiva pendiente, presente y futura.


Radio Parapanda. Se oye esta bella canción: Miguel de Molina - Bien pagá


domingo 11 de octubre de 2009

¿RENOVARÁ TOXO COMISIONES OBRERAS?



Parece que soplan nuevos vientos en el sindicalismo confederal español. Y es precisamente en el terreno de lo más sustantivo –en la negociación colectiva y en el conjunto de las prácticas contractuales-- de donde vienen algunas propuestas renovadoras. Cierto, de momento sólo se trata de intenciones y propuestas. La voz autorizada de Antonio Baylos nos dice que “en la última intervención de Toxo ante un nutrido público empresarial y del llamado periodismo económico, se ha presentado una propuesta adicional que ha sido justamente resaltada como novedosa. Se trata de abordar la flexibilidad negociada en el plano interno de las relaciones de trabajo, lo que significa no sólo insistir en la contratación flexible de los poderes de disposición del empresario sobre la determinación cualitativa de la prestación de trabajo, en lo referente al desempeño del tipo de trabajo pactado medido en un sistema de clasificación profesional cada vez más elástico, sino, de manera muy decisiva, en la contratación de las potestades del empresario en la organización del trabajo”.


Hasta donde mi memoria me alcanza quisiera señalar que es la primera vez que un secretario general de Comisiones Obreras habla con esta claridad y contundencia. Se dirá que otros dirigentes sindicales han orientado sus propuestas en parecida dirección, pero lo cierto es que hasta la hora presente se ha tratado de fragmentos dispersos, de retales incomunicados en diversos y desordenados cajones de sastre. Pues bien, tras las reflexiones de Toxo (un dirigente fogueado en mil negociaciones) es legítimo preguntarse: ¿se trata de un brindis al Sol? ¿Es otra pizca de retórica? Yo creo que hay razones fundadas para pensar que Toxo se plantea una gran operación de autorreforma de los contenidos de la negociación colectiva; es más, diría que nuestro hombre es consciente del agotamiento (yo pienso que es definitivo) del actual cuadro reivindicativo, del desfase entre demandas fordistas y el nuevo paradigma de los sistemas de organización del trabajo.


En todo caso, vale la pena tener en cuenta que hay dos enemistades que podrían interferir el proyecto de Toxo: de un lado, las rutinas del sindicalismo; de otro lado, el carácter de la gran patronal española. De una parte, no es tarea fácil renovar las tripas del sindicalismo, acostumbrado a reproducir una miríada de gangas en los terrenos contractuales; de otra parte, la patronal española da la sensación de ser más “un lobby político-económico despreciando su posición de interlocutor socio-económico en la configuración de las relaciones laborales”. Así las cosas, no hace falta que se le diga a Toxo: “Ignacio, estos son dos puntos de partida, no de llegada; de manera que ¡adelante con los faroles!”.



Radio Parapanda. Un grupo de amigos nos solicita que dediquemos a Toxo una canción apropiada. Así lo hacemos con cierta picardía:
Jimmy Fontana - Il Mondo.



viernes 9 de octubre de 2009

APOYEN MI CANDIDATURA PARA PRESIDIR LA UNIÓN EUROPEA


Los modernos buscan un hombre igual que el antiguo Zenón, candil en ristre. Los modernos buscan un hombre para ser el mandamás de la Unión Europea. Naturalmente, antes de que se pusiera en marcha la intensa búsqueda, don Tony Blair (que fuera el principal dirigente del new, new, new Labour) propaló por tabernas y corralas, barberías y chambaos, que él mismo se proponía para el cargo. Alguien debió pensar que el británico (inglés por más señas) podía ser una catástrofe y sugirió el nombre de Felipe González. Pero Felipe dice llamarse Andana. De manera que hasta la presente sólo parece existir un candidato, a menos que salga alguien con la suficiente fuerza para cortarle las alas a don Tony.


De momento, en las tabernas de Parapanda se comenta que la risueña cara de Blair siempre nos recordará el encuentro de las Azores, concretamente el trío Calavera. Así pues, afirman maleducadamente que este hombre sería un estropicio. Son voces que, acostumbrados a poner motes a troche y moche, apodan al inglés como Lord Oxímoron: laborista de noche y neoliberal de día, como la rosa de Alejandría. Por lo demás, los mentados tertulianos parapandeses (no pocos de ellos son nietos de los antiguos fabianos) se mesan las ancianas barbas: atiza, un caballero que siempre le puso la proa a la Carta social europea ¿cómo puede ser bien visto por las izquierdas europeas para ser el alcalde de Europa?


De manera que, a través de blogs y facebook, una amplia cofradía anda buscando un hombre, naturalmente con el candil en ristre. Y, oh sorpresa, me han propuesto para presidir la Unión europea; naturalmente no por mis conocimientos en la materia, sino para que no salga el inglés. Que, insisten machaconamente, sería un estropicio. En suma: don Tony Azores o Lord Oxímoron no puede, vamos, es que no puede ser el más mandamás europeo. Por lo tanto, a falta de un candidato, he decidido mandar el siguiente pliego de condiciones (la plica) a la Unión Europea. Que dice textualmente:


“Señoras y caballeros: quien suscribe, Pepe Luís López Bulla, fumador vitalicio, aceptaría de buen grado la cruz de presidir la Unión. Para facilitar las cosas les informo que estaría encantado con percibir la cuarta parte de los honorarios que tenían presupuestados para la persona que ejerciera tan altas responsabilidades. ¿Hace?, suyo Pepe Luís”.


Bien, ahora, así las cosas, sólo me queda esperar y ver. Ah, se me olvidaba: si llego al cargo, me comprometo a fumar públicamente y que el Himno oficial de Europa sea, la copla más solemne: Los Campanilleros




Radio Parapanda. Pone en antena: REFORMA Y AUTORREFORMA DE LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA

jueves 8 de octubre de 2009

ANTONI TÀPIES, COMISIONES OBRERAS Y EL VIETNAM




No digo dónde, ni cómo, porque con estas cuestiones hay que tener mucho cuidado. Diré lo imprescindible: el otro día Jorge González Aznar (cuyo nombre de “guerra” era Jaime Aznar) y un servidor nos deleitamos ante un cuadro de Antoni Tàpies. Nada menos que un tàpies. Este cuadro tiene una historia singular que explicaré detenidamente.


A principio de la década de los setenta mi maestro Cipriano García planteó en una reunión del Secretariado de Comisiones Obreras de Catalunya la siguiente idea: pedirle a Tàpies un cuadro para, una vez reproducido, vender miles de copias en las fábricas y barriadas, con lo que se sacara ayudaríamos al pueblo vietnamita. No podíamos aplaudir porque la reunión era clandestina; así es que dijimos “muy bien, Cipri, eres un fenómeno”. Cipriano, probablemente acompañado de Xavier Folch, visitó al maestro. Dicho y hecho. Tuvimos el cuadro, hicimos las copias y, a cinco duritos cada una, recogimos cincuenta mil pesetas. Aprovechando que (clandestinamente) íbamos a Paris a entrevistarnos con la Delegación exterior de Comisiones Obreras (Ángel Rozas y Carlos Elvira) acudimos a la Embajada del Vietnam en París. Nos recibió el Embajador, le explicamos el motivo de nuestra visita, le entregamos el dinero (trinco-trinco) y nos invitó a un licorcillo con unos pastelillos de guirlache. Qué emoción tuvimos los tres: el Embajador no salía de su asombro y nosotros dos éramos conscientes de algo muy serio.


El cuadro de Tàpies ha aparecido. Ya se explicará de qué manera y dónde. Se hará cuando Jorge lo entregue a la dirección de Comisiones Obreras de Catalunya, su legítimo propietario. He hablado con Joan Carles Gallego que era un crío en aquellos entonces: hay que ver cómo pasan las cosechas, madre mía. Naturalmente, el cuadro deberá ser autentificado, pero yo afirmo por lo más sagrado de mis ancestros que Tàpies nos lo entregó. Una bonita historia. Lo mejor de aquellos tiempos (peores) era nuestra jocundam iuventutem y lo peor de estos de ahora es nuestra molestam senectutem, si es que damos crédito a la vieja copla académica.


De repente se me ocurren las siguientes consideraciones: la solidaridad de la clase trabajadora –en unas condiciones no sólo de falta de libertad sino de represión-- con la justa causa de un país remoto, la generosidad militante de un gran artista con esas luchas y la presencia activa en todo ello de Comisiones Obreras. No fue, desde luego, el único compromiso de los trabajadores, ni fue el único artista. Pero, tras la reaparición de este tàpies, era cosa de hablar de ello. Mis saludos a Xavier Folch, el Enviado de Tàpies en la Tierra.

martes 6 de octubre de 2009

HA MUERTO GINO GIUGNI


Ayer murió en Roma Gino Giugni, una de las grandes figuras del iuslaboralismo europeo, después de una larga enfermedad. Está considerado con razón el padre del Statuto dei Lavoratori (1970), una de las grandes construcciones jurídicas más importantes del Derecho del Trabajo. Tenía 82 años.

Al conocerse la noticia, Giorgio Napolitano (Presidente de la República Italiana) dirigió un mensaje a la familia del ilustre profesor donde, entre otras cosas, manifiesta: "Pagó su esfuerzo democrático con la vil agresión del terrorismo brigadista que golpeó gravemente su físico. Gino Giugni queda como ejemplo de dedicación apasionada al estado democrático y de absoluta coherencia e integridad". Napolitano se refiere al atentado terrorista que sufrió Giugni en 1983 por parte de las Brigadas Rojas.

Gino Giugni ha sido una vida dedicada al Derecho del Trabajo desde sus responsabilidades académicas hasta dirigir el Ministerio de Trabajo (1993 – 1994) con el gobierno de Ciampi. El sindicalismo confederal italiano, que le apreció profundamente, y la democracia italiana han perdido un gran amigo. Hoy, sus innumerables amigos y admiradores, estamos de luto.

lunes 5 de octubre de 2009

EL BILINGÜISMO FISCAL DEL GOBIERNO ZAPATERO



Desde hace un montón de años la presión fiscal española está por debajo de la media de la Unión europea; en estos momentos –lo afirman fiscalistas y otros doctos exponentes de la talabartería social— se encuentra a seis puntos por debajo. Lo que no es baladí. De ahí que debamos reiterar lo siguiente: los eructos con sabor a cazalla rancia de la derecha española contra los incrementos de impuestos suenan a lo que siempre sonaron: a demagogia desvergonzadamente montaraz. Como también suenan a regüeldos de calisay aquellas voces aflautadas que dicen: “estamos a favor de los impuestos, pero no ahora”. Que es algo parecido al castizo letrero de las tabernas antiguas: “Hoy no se fía, mañana sí”. Se trata de un curioso nicodemismo cuyo objetivo es que la cuenta corriente se disfrace de progresía para infundar menos sospechas.


Ahora bien, los retales impositivos que nos ha presentado el Gobierno van en una dirección preocupante, al menos en dos direcciones: una, pagarán los que siempre lo hicieron, porque los “de arriba” ni están ni se les espera; dos, lo que podría comportar que los niveles actuales --injustificados, por supuesto— de fatiga fiscal se traduzca gradualmente en abierta rebelión. Sería, fatídicamente, una alianza de intereses diversos (y contrapuestos muchos de ellos) que abarcaría muy amplios sectores de la población. De un lado, la antropológica aversión a los impuestos, mezclada con potentes intereses económicos; de otro lado, la mano torpe del Gobierno que además lanza un bilingüismo bífido: el presidente Zapatero diciendo que los ricos van a pagar más y la ministra Salgado diciendo que serán las capas medias y los asalariados quienes se enfrentarán al miura de los impuestos.


En resumidas cuentas, no hay que ser excesivamente lince para prever que, en esas condiciones, se estaría resquebrajando la solidaridad, apareciendo síntomas de, también, fatiga de solidaridad: un comportamiento general que hundiría sus raíces en la injusta política fiscal y en la aparición, así las cosas, de planteamientos de activo
poujadismo, un movimiento que –como el Guadiana— aparece, también como expresión de la torpeza de los gobernantes de babor y estribor.


El gobierno Zapatero, que ha tenido un extraordinario coraje en los derechos civiles, está dilapidando sus altos niveles de popularidad hasta el punto de que, en las horas presentes, aparece como postinero cantarle las particulares cuarenta de cada comentarista. Es el nuevo deporte crítico. Pero, a decir verdad, una buena parte de ese nuevo deporte lo ha fomentado él mismo. Al menos en lo atinente a la cuestión fiscal está compitiendo por que le descabelle una amplia masa que le votó y valoró. También por su falta de coraje en poner en marcha una seria reforma fiscal, digna de ese nombre. Y, peor todavía: por su empecinamiento en que paguen más los que siempre lo hicieron. Estamos, pues, ante un cúmulo de errores caballunos que facilitan graciosamente la vuelta del Partido Popular cuyas medidas serán todavía más lesivas para los asalariados y sus familias.



Radio Parapanda. Damos la palabra a Nunzia Castelli, ésta sí que sabe en:
La libertad de circulación como derecho de ciudadanía comunitaria. Nunzia Castelli en la foto.

Se recuerda que los artículos del profesor don Lluís Casas, una vez transcurrido el mes de turno, pasan a su blog: Don Lluis Casas (Polopo´s School)

domingo 4 de octubre de 2009

CAMBALACHE SIGLO XXI (Sin Carlos Gardel)



“Y ahora, Doctor, ese proceso, ¿habrá tierra bastante en la tierra para echarle encima?”, preguntaba Crispín al final de la comedia Los intereses creados de don Jacinto Benavente. Pues bien, algo similar podemos decir ahora mismito con el asunto del Palau de la Música Catalana. Porque una hipótesis no descabellada es que fuerzas políticas catalanas de babor y de estribor podrían afanarse para organizar un cambalache, de esa manera la eslora de la nave se disfrazaría de patriotismo para no infundir sospechas; naturalmente el olor a cantimpalo acabaría siendo un perfume nacional y su protagonista, el prócer Millet, quedaría elevado a la categoría de santo varón, y –ayudado por la sabia mano de Fra Luca Paccioli, inventor de la contabilidad— se sentaría a la diestra de Dios padre. O, como dijo otro personaje de la comedieta antes nombrada (Pantalón): “Siempre le creímos un noble caballero”. Sólo falta que se descubra alguna facturilla –inventada o no— que deje constancia de que el caballero subvencionó el arreglo de algunas goteras en la alta casa de la Montaña sagrada. Para probar la calderoniana honra de Millet sus abogados llamarían, a la caída del Sol, al Cristo que está en la vega a tomar declaración. O, en su defecto, a la Moreneta.

Radio Parapanda: HA MUERTO JOAQUIN HERRERA FLORES, FILÓSOFO DE LOS DERECHOS HUMANOS (Habla emocionado Antonio Baylos)

jueves 1 de octubre de 2009

MANIFIESTO SOBRE LA GLOBALIZACIÓN VIRTUOSA



Con la crisis, son muchas las iniciativas que se plantean para enfocar un cambio en las relaciones sociales, económicas y por supuestos laborales en el mundo. La globalización es el marco en el que se desenvuelven estas propuestas. Dos profesores de la Universidad de Venecia, Adalberto Perulli y Fabrizio Marella, elaboraron y distribuyeron un largo proyecto de manifiesto del que entresacamos aqui algunos párrafos significativos. El título de la intervención es bien sintomático, La globalización virtuosa, y como un hallazgo simbólico ha sido valorado en los mentideros consabidos de Parapanda. El texto consta de una introducción y del enunciado de unos principios que se desarrollan extensamente. Estos principios y su desarrollo resumido son los que se mencionan a continuación. La traducción del texto del italiano ha corrido a cargo de la investigadora de la UNIVERSIDAD CASTILLA LA MANCHA, Milena Bogoni, y el texto en su integridad se encontrará en el número 6 - por salir - de la Revista de Derecho Social - Latinoamérica.



Principio 1. “Conjugar entre sí la liberalización de los intercambios, la integración de los mercados, el respeto de los derechos humanos, la justicia social y respeto del medioambiente”.


El rápido crecimiento de los intercambios comerciales internacionales de bienes, servicios y capitales, favorecido por la aplicación de los principios de liberalización del comercio elaborados en el ámbito GATT-WTO, ha producido una desterritorialización de las actividades económicas al cual no ha seguido ningún proyecto político capaz de mantener el nexo social mediante intervenciones bilaterales, multilaterales o supranacionales. (...) La liberalización de los intercambios ha sido entonces considerada como un objetivo en si, a cuesta de los objetivos de justicia social, los cuales deben volver a encontrar su rol de principios autónomos y prioritarios fundadores a nivel internacional, como previsto en la Declaración de Filadelfia, parte integrante de la Constitución de la Organización Internacional del Trabajo.



La globalización económica y la relativa reducción de los tradicionales obstáculos a las fronteras (por ejemplo aranceles e impuestos) han hecho que emergiera el papel cada vez más significativo de las interrelaciones entre comercio y tutela medioambiental, inversiones, cuestiones monetarias, respeto de los core labour standards y de los derechos humanos. De todos modos, en la actual fase de transición entre sistemas nacionales en crisis y fuentes supranacionales en gestación, el enramado regulativo de la dimensión económica y social vive todavía de específicas negociaciones bilaterales y sectoriales, y espera una solución política idónea a estabilizar, a nivel multilateral, un mecanismo de gobierno de la dimensión social del comercio internacional.
El sistema económico que rige la globalización deja irresueltos fundamentales problemas éticos y jurídicos, que reclaman ya respuestas globales. Éstos interesan tanto el respeto de estándares de protección en los países pobres del mundo, donde el degrado social y las violaciones de los más elementares derechos humanos aparecen cada vez más intolerables, como la resistencia de los sistemas jurídicos más desarrollados, cuya desregulamentación competitiva se representa por parte de los Gobiernos como la única respuesta posible a la competencia internacional.


El conjunto de las problemáticas trazadas supera la capacidad de autorregulación del mercado y pone de manifiesto la exigencia de intervenciones heterocorrectivas, que tiene que efectuarse con normativas y procedimientos que impongan el respeto de los derechos humanos y, al mismo tiempo, de las reglas de competencia.



Continúa en el blog hermano:

MANIFIESTO SOBRE LA GLOBALIZACIÓN VIRTUOSA

LA ARTESANÍA DE RICHARD SENNET



Richard Sennet es un sociólogo de gran reputación en el mundo, también en nuestro país. No son pocas las personas que han leído con detenimiento todas sus obras y, muy especialmente, La corrosión del carácter. Lo primero que conviene decir es que nuestro autor escribe de una manera harto sobria y con una gran dosis de pedagogía. Lo que se agradece en la literatura científica. Ahora, de nuevo, vuelve Sennet a la carga con un ensayo que se titula El artesano, publicado también por Anagrama.


El libro es una muy seria reflexión sobre la evolución de la artesanía a lo largo de la historia, aunque en puridad no podríamos decir que se trata de una historia de la artesanía. El autor describe pormenorizadamente los elementos centrales de esa evolución con meticulosas descripciones del ejercicio de determinados oficios, especialmente de los vidrieros, los constructores de ladrillos y los fabricantes de violines (no hay que olvidar que Sennet fue chelista durante su juventud). Y de manera detallada relata el cambio del taller a la fábrica.


El ensayo tiene una característica de gran interés: la comparación de la evolución de la artesanía con el universo actual que el sociólogo Manuel Castells ha denominado informacional. Ahora bien, ha encontrado el nexo entre la artesanía y la sociedad de la información. Esto es, describe qué rasgos tienen como propios el taller y el centro de trabajo innovado. De esa manera, Sennet parece decirnos: ojo, a pesar de las cesuras y discontinuidades en el trabajo (en este caso, el artesanal), que se han dado a lo largo de la historia, hay algo que permanece. Y lo va señalando a lo largo y ancho de su investigación. No lo desvelaremos aquí porque –esto no es una recensión— nuestro interés es provocar la lectura del libro.



Radio Parapanda.
Pau Casals: Schumann Cello Concerto (1/3)



martes 29 de septiembre de 2009

LA IZQUIERDA EUROPEA ESTÁ ENFERMA



Es para tirarse de los pelos: en este contexto de grave crisis económica, la socialdemocracia alemana sufre el peor batacazo de su historia. Unas primeras observaciones indican que el SPD paga el pato de haberse coaligado con la derecha. A mi entender, esta es una parte la explicación. Tiempo habrá para que demos con la tecla de las razones que han llevado a tan sonoro cogotazo del electorado, precisamente en estos tiempos de mudanza.


De entrada pienso que tan rotundo fracaso electoral es, esencialmente, una expresión de la crisis de la desorientada desubicación de la izquierda, de toda la izquierda europea en estos tiempos de grandes transformaciones. Repito, una crisis de toda la izquierda. Cierto, Oskar Lafontaine no ha recibido varapalo alguno, pero –también es cierto— sus resultados no son para tirar cohetes.


Hace tiempo que la izquierda europea tiene una crisis sistémica: de ubicación en los grandes cambios que se están operando y de sentido, y también una crisis de gestión de lo existente. Una crisis que tiene sus evidencias más notables en Francia, Italia y, ahora, en Alemania. Por otro lado, esta situación tiene otra característica: no se ven elementos de corrección, aunque sean parciales, que apunten a una reorientación de las cosas [1].


Crisis de ubicación, hemos dicho. O lo que es lo mismo, la izquierda no ha leído todavía el carácter de las grandes mutaciones de época que, desde hace un par de décadas, se están operando en Europa. Ello le ha conducido a separarse del mundo del trabajo: entendámonos, del trabajo que cambia a todo gas.


Crisis de sentido, hemos apuntado. Así las cosas, la pretensión de proceder a grandes reformas, no sólo no está en el orden del día sino que se ha borrado de la agenda de las ideas y de la política.


Crisis de gestión de lo existente. La práctica de gestionar progresistamente las cosas se ha quedado, pienso con detenimiento, se ha quedado en una gestión neutra que, con frecuencia, adquiere características de indistinción con la derecha.


En resumidas cuentas, las izquierdas (la mayoritaria y la minoritaria) ha perdido “prehensión”. Según explica Richard Sennet “el término técnico que se usa para hacer referencia a los movimientos en los que el cuerpo humano anticipa los datos de los sentidos y actúa adelantándose a ellos es prehensión [El artesano, Anagrama, 2009]. Es decir, las izquierdas están ayunas de esa facultad que pone en evidencia un compromiso para anticiparse a las cosas. De manera que no es difícil concluir que la izquierda europea está gravemente enferma. Así pues, hay que llamar al doctor para que le saque la muela a Adela, la que inmortalizó Xavier Cugat.




[1] Cuando escribo estas notas los amigos italianos me informan que Pier Luigi Bersani ha resultado vencedor en los congresos regionales del Partito democratico. “Un cierto aire de esperanza en la dolorida Italia”, me dije. Pero siempre hay más de un aguafiestas. Algunos de los viejos galápagos ya han exclamado (Veltroni y Rutelli): “Sería un error que el Partito democratico se reorientara a un partido socialista”. Que dicho en esos momentos es, ante todo, un ejercicio de peristaltia verbal. Un Rutelli que, según afirman algunas conocencias, está haciendo otra vez las maletas para fundar otra cosa. Mientras tanto, otro viejo galápago, el Conde Max, habla, bla, bla, bla y dice aquello de "hace tiempo que vengo al taller, y no sé a qué vengo" en: Massimo D’Alema: La izquierda europea ha de construir ...



Radio Parapanda.
Tin Tan Bailando "Me Lo Dijo Adela" y "Charleston"

Ver en "Según Antonio Baylos": MANIFIESTO DE EXPERTOS LATINOAMERICANOS SOBRE LA CRISIS Y LAS POLÍTICAS SOBRE EL TRABAJO